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2 may 2026 · Actualizado 06:20 a.m. UTC
Salud

Investigadores de Stanford identifican un péptido que imita los fármacos para perder peso sin efectos secundarios

Científicos de Stanford Medicine han descubierto un péptido natural que suprime el apetito en modelos animales sin provocar las náuseas ni la pérdida de masa muscular comunes en los medicamentos actuales para bajar de peso.

Lucía Paredes

2 min de lectura

Investigadores de Stanford identifican un péptido que imita los fármacos para perder peso sin efectos secundarios
Foto: med.stanford.edu

Investigadores de Stanford Medicine han identificado una molécula natural que imita los efectos de pérdida de peso de la semaglutida —el principio activo de Ozempic—, evitando potencialmente los efectos secundarios severos asociados a este popular fármaco. Las pruebas en modelos animales demuestran que el péptido, denominado BRP, impulsa la pérdida de grasa y mejora los marcadores metabólicos al actuar sobre neuronas específicas del cerebro.

A diferencia de la semaglutida, que actúa sobre receptores en todo el tracto gastrointestinal y el páncreas, el BRP parece operar exclusivamente dentro del hipotálamo. Esta precisión es la clave de su perfil de seguridad más favorable.

"Los receptores a los que se dirige la semaglutida se encuentran en el cerebro, pero también en el intestino, el páncreas y otros tejidos", explicó Katrin Svensson, doctora y profesora adjunta de patología en Stanford Medicine. "Es por eso que Ozempic tiene efectos generalizados, como ralentizar el tránsito intestinal y reducir los niveles de azúcar en sangre. Por el contrario, el BRP parece actuar específicamente en el hipotálamo, que es el centro que controla el apetito y el metabolismo".

El uso de la IA para encontrar hormonas ocultas

El proceso de descubrimiento utilizó una herramienta de inteligencia artificial creada a medida, llamada Peptide Predictor, para analizar más de 20.000 genes humanos codificadores de proteínas. El equipo buscaba prohormonas específicas —moléculas inactivas que el cuerpo fragmenta en péptidos funcionales más pequeños— que pudieran estar vinculadas a la regulación metabólica.

Los investigadores redujeron su búsqueda a 373 candidatos antes de identificar 2.683 posibles péptidos. Las pruebas de laboratorio revelaron finalmente que el BRP, un péptido compuesto por solo 12 aminoácidos, producía un aumento de diez veces en la actividad neuronal en comparación con las células de control.

En los ensayos preclínicos, los resultados fueron notables. Una sola inyección de BRP en minipigs redujo la ingesta de alimentos en un 50% en el transcurso de una hora. En ratones obesos, un tratamiento de dos semanas resultó en una pérdida significativa de grasa preservando al mismo tiempo la masa muscular, un punto crítico donde suelen fallar los agonistas de GLP-1 existentes.

Cabe destacar que los animales tratados no mostraron signos de náuseas, ansiedad ni alteraciones digestivas, problemas que a menudo afectan a los pacientes que utilizan las inyecciones actuales para perder peso. El estudio, publicado en la revista Nature, confirma que el BRP funciona a través de vías biológicas totalmente distintas a las utilizadas por la semaglutida.

Svensson, autora principal del estudio, ha cofundado una empresa para avanzar en el desarrollo de la molécula hacia ensayos clínicos en humanos. La autora principal y científica investigadora, la doctora Laetitia Coassolo, trabaja actualmente con el equipo para mapear los receptores específicos que interactúan con el BRP con el fin de perfeccionar el enfoque terapéutico.

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