El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha iniciado el periodo de declaración anual 2025, obligando a millones de personas a reportar sus ingresos bajo pena de enfrentar sanciones económicas importantes. Se recomienda a los contribuyentes acceder al portal oficial en https://www.sat.gob.mx/portal/public/tramites-y-servicios para cumplir con sus obligaciones.
La presentación de la declaración es obligatoria para personas físicas en diversas categorías. Esto incluye a quienes perciben ingresos por servicios profesionales, actividades empresariales —incluyendo plataformas tecnológicas—, así como aquellos que obtienen ingresos por arrendamiento de inmuebles, intereses, dividendos o enajenación de bienes.
Los empleados asalariados también están obligados a declarar si trabajaron para más de un patrón durante el año, si terminaron su relación laboral antes del 31 de diciembre o si sus ingresos anuales superaron los 400,000 pesos. Asimismo, deben cumplir quienes reciban ingresos provenientes del extranjero o de entidades que no realizan retenciones de impuestos.
Maximice sus deducciones y evite sanciones
Los contribuyentes pueden reducir su base gravable mediante deducciones personales específicas, siempre y cuando utilicen métodos de pago autorizados como transferencias, tarjetas o cheques. Los gastos válidos incluyen costos médicos y hospitalarios, tales como honorarios médicos, servicios psicológicos, tratamientos dentales y equipo médico.
Los gastos educativos también son deducibles, con límites que varían según el nivel académico. Además, las personas pueden deducir primas de seguros de gastos médicos mayores, con un tope de 41,274 pesos para el ciclo 2025, así como los intereses reales de créditos hipotecarios otorgados por instituciones como el Infonavit o el Fovissste. Los lentes ópticos son deducibles hasta por un monto de 2,500 pesos.
El total de las deducciones no puede exceder el monto menor entre cinco unidades de UMA anuales o el 15% del ingreso total del contribuyente. Todos los gastos deben estar respaldados por facturas CFDI correctas.
El SAT ha establecido consecuencias claras para quienes omitan declarar. Según el Código Fiscal de la Federación, las multas oscilan entre los 2,050 y los 25,360 pesos por cada obligación no cumplida. Las autoridades pueden requerir el cumplimiento hasta en tres ocasiones, otorgando un plazo de 15 días entre cada notificación.
Las inconsistencias suelen derivar en el rechazo de la declaración. Los motivos más comunes incluyen la omisión de ingresos, deducciones no válidas o información incorrecta en la cuenta CLABE proporcionada para la devolución de impuestos.
Si el SAT rechaza una declaración, el contribuyente debe presentar una declaración complementaria para corregir los errores. Para aquellos cuyas declaraciones sean aprobadas, los tiempos de devolución varían. Según lo informado por el SAT, los casos sencillos de asalariados pueden procesarse en aproximadamente cinco días hábiles. Los casos generales para devoluciones automáticas suelen tardar 12 días hábiles, mientras que las solicitudes manuales pueden extenderse hasta 40 días hábiles.