Los residentes en México que reciben pagos de empresas extranjeras tienen la obligación de reportar sus ingresos ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), según informó expansion.mx.
Para comprobar estos ingresos, es necesario emitir facturas por honorarios. Colín Mosqueda, del CPPM, señaló que se requiere utilizar un RFC genérico para el extranjero, ya que estas empresas no cuentan con registro en México.
De acuerdo con la regla 2.7.1.23 de la Miscelánea Fiscal 2026, la clave para operaciones con residentes en el extranjero es XEXX010101000. El SAT detalla el proceso de facturación en su guía Anexo 20.
El reto de los pagos en dólares
Si el pago se recibe en dólares, el trabajador debe realizar una conversión a pesos mexicanos. Este cálculo debe basarse en el tipo de cambio publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) del día anterior.
“Es importante usar el tipo de cambio oficial, no el del banco”, recalcó el diseñador Joel, quien utiliza el esquema Resico y gestiona sus facturas quincenales de forma autónoma.
Tras la emisión de las facturas, el contribuyente debe realizar pagos provisionales de ISR. En el caso de Joel, la tasa de retención que aplica es del 1.1%.
Existe también el esquema de Sueldos y Salarios, aplicable cuando hay una relación de subordinación con la empresa externa. En este modelo, la carga administrativa recae totalmente en el empleado.
Saracho Carrillo, integrante del IMCP, explicó que a diferencia de un empleo nacional, el SAT no retendrá impuestos automáticamente. “Vas a tener que autodeclarar todo el ingreso y el SAT no te va a tomar nada a cuenta, a menos que tú lo reportes”, advirtió.
La empresa puede transferir la nómina sin retenciones, pero el trabajador debe declarar y pagar la tasa efectiva posteriormente. Este es el caso de Cecilia, quien trabaja de forma remota para una inmobiliaria en Estados Unidos.
Cecilia realiza su declaración anual con apoyo de un contador y ahorra una parte de sus ingresos para cubrir el impuesto correspondiente en abril. Ella relata su situación de la siguiente manera: “Tengo que declarar mis propios ingresos como si fuera tipo freelancer (...) El porcentaje que pago se mantiene dentro del rango de sueldos y salarios”.
El contador encargado de su proceso advirtió que la responsabilidad del pago final recae en el contribuyente: “Cuando llegue la declaración anual, vas a tener que pagar todos los impuestos por los ingresos que obtuviste”.