Los murciélagos vampiro en el norte de México podrían estar alimentándose de ciervos infectados con la enfermedad cerebral crónica (CWD, por sus siglas en inglés), facilitando la propagación de este patógeno, según informó el sitio especializado cidrap.umn.edu.
La enfermedad cerebral crónica es causada por priones, que son proteínas mal plegadas infecciosas. Esta patología mortal afecta a animales de la familia de los cérvidos, como ciervos, alces y renos.
El Dr. Peter Larsen, codirector del Centro de Minnesota para la Investigación y Difusión de Priones (MNPRO), advierte sobre el papel que estos mamíferos voladores podrían jugar en la transmisión de la enfermedad.
Larsen relató una experiencia personal durante una expedición en Guyana en 2022, cuando despertó al sentir sangre en sus pies debido a la mordedura de un murciélago vampiro.
Este tipo de contacto directo entre murciélagos y animales de sangre caliente plantea interrogantes sobre qué otros patógenos podrían transportar estos animales hacia nuevas regiones.
Amenaza de salto de especie
La enfermedad cerebral crónica ha avanzado por Norteamérica durante décadas. Actualmente, se ha detectado en zonas de Nuevo México y Texas, con una prevalencia de hasta el 11% en ciervos mulos en ciertas áreas.
El cambio climático está impulsando el movimiento de los murciélagos vampiro hacia el norte. Los científicos predicen que estas especies llegarán a Arizona, Nuevo México y Texas en un plazo de 10 a 50 años.
Larsen sostiene que los murciélagos vampiro comunes (_Desmodus rotundus_) en el norte de México podrían estar alimentándose ya de ejemplares positivos para CWD.
Este comportamiento de alimentación podría actuar como un puente biológico para que el prion salte de una especie a otra o se desplace geográficamente a través de la población de murciélagos.