Comprendiendo el presente, definiendo el futuro.

06:19 a.m. UTC · SÁBADO, 2 DE MAYO DE 2026 LA ERA · México
2 may 2026 · Actualizado 06:19 a.m. UTC
Ciencia

El sistema de recompensa cerebral impulsa los viajes mentales en el tiempo, según un estudio

Una nueva teoría de la Universidad del Ruhr en Bochum sugiere que visualizar el futuro se refuerza a sí mismo al activar los circuitos de recompensa del cerebro.

Tomás Herrera

2 min de lectura

El sistema de recompensa cerebral impulsa los viajes mentales en el tiempo, según un estudio
Conceptual visualization of the brain's reward system.

Las personas que a menudo se proyectan hacia el futuro podrían estar haciéndolo porque sus cerebros están programados para recompensar este comportamiento. El profesor Ekrem Dere, de la Universidad del Ruhr en Bochum y la Universidad de la Sorbona en París, ha desarrollado una teoría que sugiere que los «viajes mentales en el tiempo» funcionan mediante un principio de aprendizaje universal conocido como condicionamiento operante.

Sus hallazgos se publicaron en línea el 6 de abril de 2026 en la revista Psychological Review. La investigación aborda por qué los individuos dedican un esfuerzo cognitivo significativo a planificar escenarios futuros, incluso cuando esas tareas no ofrecen una recompensa material inmediata.

«El beneficio de los viajes mentales al futuro es evidente», afirmó Dere. «Nos permite tener más éxito y estar menos estresados en nuestro día a día, ya que el futuro se vuelve más predecible y, por tanto, más fácil de planificar».

La hipótesis del autorrefuerzo

La hipótesis de Dere sostiene que cuando una persona utiliza los viajes mentales en el tiempo para resolver un desafío profesional o social, el sistema de recompensa del cerebro se activa. Esta activación refuerza la conducta, lo que aumenta la probabilidad de que el individuo vuelva a planificar de esa manera. Él cree que este proceso depende del sistema dopaminérgico mesolímbico.

Para demostrarlo, Dere sugiere que la resonancia magnética funcional podría demostrar que los «viajeros en el tiempo» frecuentes poseen un sistema de recompensa más reactivo. Al visualizar un resultado potencial, el cerebro proporciona un incentivo impulsado por la dopamina que ayuda a la persona a retener el plan hasta que se ejecuta.

Sin embargo, este mecanismo cognitivo también puede convertirse en un inconveniente. En contextos clínicos, el mismo proceso puede atrapar a los individuos en ciclos de rumiación negativa. Dere advierte que las personas pueden proyectar experiencias traumáticas del pasado hacia el futuro, creando un bucle de catastrofismo que alimenta la ansiedad y las conductas de evitación desadaptativas.

«En un contexto psicopatológico, la función cognitiva de los viajes mentales en el tiempo también puede ser secuestrada por procesos que perpetúan la enfermedad», explicó Dere. Sostiene que las intervenciones terapéuticas deberían centrarse en entrenar a los pacientes para sustituir estas proyecciones negativas por una planificación futura constructiva y adaptativa.

La investigación contó con el apoyo de la Fundación Alemana de Investigación. A medida que la teoría gana terreno, podría ofrecer nuevas vías para el tratamiento de afecciones de salud mental crónicas caracterizadas por una visión negativa persistente.

Comentarios