El gobierno de México anunció un refuerzo inmediato de la seguridad en sitios arqueológicos y destinos turísticos tras un tiroteo ocurrido el pasado lunes en las pirámidades de Teotihuacán. El ataque, perpetrado por un solo individuo, resultó en la muerte de un turista canadiense y dejó otras 13 personas heridas, según reportó aljazeera.com.
La presidenta Claudia Sheinbaum admitió que el sitio arqueológico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, carecía de filtros de seguridad suficientes para prevenir el ataque. La mandataria calificó el suceso como un "incidente aislado" que no había ocurrido previamente en un espacio público de este tipo.
Sheinbaum señaló que el atacante parecía estar motivado por "influencias externas", mencionando específicamente la masacre de Columbine ocurrida en 1999 en Colorado. La presidenta aseguró que su administración tomará las medidas necesarias para evitar que una situación similar se repita.
Plan de vigilancia para el Mundial
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ordenó el fortalecimiento inmediato de las fuerzas de seguridad en los puntos turísticos clave del país. El plan incluye un aumento en la presencia de la Guardia Nacional, la intensificación de los controles de seguridad y la modernización de los sistemas de vigilancia para identificar amenazas potenciales, de acuerdo con la información de aljazeera.com.
Este despliegue ocurre a menos de dos meses del inicio de la Copa Mundial de la FIFA, donde México competirá como sede junto a Estados Unidos y Canadá. El gobierno busca proyectar una imagen de estabilidad tras la violencia registrada en Guadalajara durante el pasado mes de febrero.
Las autoridades planean desplegar a 100,000 efectivos de seguridad en las tres ciudades sede: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. El operativo contará con más de 2,000 vehículos militares, así como el uso de aeronaves y drones para resguardar perímetros en aeropuertos y estadios.
A pesar del incidente, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, manifestó tener "plena confianza" en México como país anfitrión. Sin embargo, el tiroteo en Teotihuacán ha reactivado el escrutinio sobre la capacidad del Estado para garantizar la integridad de los visitantes durante el torneo global.