Samsung se prepara para transformar los estadios y centros turísticos de México en laboratorios de alta tecnología de cara a la Copa Mundial de 2026. La compañía planea desplegar una avanzada capa digital en las ciudades sede para gestionar el flujo masivo de visitantes que se espera durante el torneo.
Esta iniciativa de infraestructura se centra en integrar hardware con análisis basados en la nube para optimizar las operaciones de los administradores de los recintos. Mediante el uso de dispositivos de Internet de las Cosas (IoT) y pantallas conectadas, la empresa busca reducir las aglomeraciones y mejorar la prestación de servicios en áreas de alto tráfico.
Transformando la experiencia del aficionado
Lizbeth Carmona, directora de B2B en Samsung México, señala que el torneo representa una prueba de fuego de alto nivel para la capacidad digital del país. Destaca que el proyecto va mucho más allá de la simple instalación de pantallas.
“Pantallas conectadas, aplicaciones móviles, analítica en la nube e Internet de las Cosas redefinen la manera en que estadios, aeropuertos, hoteles, centros comerciales y zonas de hospitalidad administran flujos de personas, venden más y operan con menos fricción, ya que será una prueba de estrés para esa capa digital”, afirmó Carmona.
La estrategia apunta a varios sectores críticos de manera simultánea. Los aeropuertos y hoteles implementarán sistemas de monitoreo inteligente para rastrear el movimiento de las multitudes, mientras que los estadios utilizarán pantallas conectadas para ofrecer actualizaciones en tiempo real y experiencias de compra personalizadas para los aficionados.
Los ejecutivos de Samsung ven en el Mundial una oportunidad única para demostrar cómo la tecnología empresarial puede resolver desafíos logísticos en tiempo real. El enfoque principal sigue siendo crear un entorno sin fricciones donde los datos ayuden al personal a gestionar el flujo de personas y la eficiencia operativa durante las horas pico.
Más allá de los estadios, la integración digital se extiende a centros comerciales y zonas de hospitalidad dentro de las ciudades anfitrionas. Estas áreas servirán como centros secundarios para los aficionados, requiriendo el mismo nivel de conectividad y gestión de datos que los propios recintos deportivos.
Al construir esta base técnica desde ahora, la compañía pretende establecer un modelo sobre cómo los eventos deportivos a gran escala pueden utilizar infraestructura inteligente para manejar a millones de viajeros internacionales. El despliegue exitoso de estos sistemas determinará cómo México gestionará las demandas logísticas de futuros eventos globales.