La violencia escolar en Chile experimentó un aumento del 74% entre los años 2023 y 2024, de acuerdo con datos citados en una columna publicada por latercera.com. La crisis afecta directamente a la población adolescente, con un 44% de los estudiantes de segundo medio declarando haber sido víctimas de acoso.
La médica psiquiatra Juana Villarroel Garrido, del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, advierte que la situación presenta características de una epidemia. Según la profesional, un estudio en Frontiers in Education reveló que el 63% de los adolescentes chilenos muestra signos de ansiedad y el 60% presenta síntomas de depresión.
Deficiencias en la inversión pública
La crisis se vincula a omisiones estructurales en el sistema educativo y en la inversión estatal. Villarroel Garrido señala que el sistema chileno es identificado por la OCDE como el más segregado entre sus miembros. Además, la inversión en salud mental no supera el 2% del gasto total, lejos del 5% que se había comprometido.
La cobertura para la atención infantojuvenil alcanza apenas un 20%. Esta falta de recursos ha tenido consecuencias fatales en la comunidad educativa, como los casos ocurridos en Calama. En estos hechos perdieron la vida la profesora Katherine Yoma en 2024 y la inspectora María Victoria Reyes en 2026.
La psiquiatra critica la tendencia a tratar la violencia escolar únicamente como un problema clínico individual. "El diagnóstico no cambia el barrio. La receta no reemplando la política pública", afirmó Villarroel Garrido en su publicación.
Para la profesional, la protección de los adolescentes depende de vínculos seguros, pertenencia comunitaria y una presencia real del Estado. Asegura que, aunque Chile cuenta con leyes y programas, falta la voluntad política para financiar e implementar las medidas necesarias para cerrar la brecha actual.