Ataques a la infraestructura energética
Las fuerzas ucranianas lanzaron una oleada coordinada de ataques con drones de largo alcance contra la infraestructura energética rusa durante el fin de semana. El Estado Mayor en Kiev confirmó el domingo que los drones impactaron en la refinería de petróleo de Sarátov, propiedad de Rosneft, provocando un incendio de grandes proporciones en una instalación que produce diésel y gasolina para el esfuerzo bélico ruso. El gobernador de Sarátov, Román Busargin, confirmó daños en "infraestructura civil", mientras que el canal de noticias ruso independiente Astra informó de un incendio masivo en el lugar.
En la región de Rostov, el gobernador local, Yuri Slyusar, informó que los restos de un dron incendiaron un depósito de combustible en la ciudad de Matveev Kurgan, lo que obligó a evacuar a los residentes cercanos. El Estado Mayor de Ucrania también reivindicó un ataque contra la estación de bombeo de Lazarevo, en la región de Kirov. Situada a más de 1.200 kilómetros del territorio controlado por Ucrania, la estación es un nodo crítico para el transporte de petróleo siberiano hacia Bielorrusia. El gobernador de Kirov, Alexander Sokolov, confirmó un ataque a una instalación en su región, pero no ofreció más detalles.
Tensiones en Zaporiyia y fricciones diplomáticas
Simultáneamente, aumentaron las tensiones en torno a la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por Rusia. El director general de Rosatom, Alexei Likhachev, acusó a Ucrania de un ataque "deliberado", alegando que un dron kamikaze abrió un boquete en la pared de una sala de turbinas de la instalación. Kiev negó rotundamente la acusación, manteniendo que sus fuerzas no atacan infraestructura nuclear.
También surgió fricción diplomática en Rumanía, donde el presidente Nicușor Dan enfrentó críticas internas tras exigir a Rusia que ajustara sus tácticas militares para garantizar que los ciudadanos rumanos no resultaran perjudicados por los ataques en ciudades ucranianas vecinas. "Se ha vuelto peligroso para los ciudadanos rumanos", declaró Dan a la BBC World Service el 31 de mayo, señalando que su país ha experimentado entre 20 y 30 incidentes con drones en los últimos dos años. Aunque Dan amenazó con expulsar al embajador ruso, sus críticos calificaron sus declaraciones de "carentes de humanidad" por no condenar la ilegalidad de los ataques rusos en sí mismos.
Presión económica y cambios en la política migratoria
La presión económica sobre Moscú continuó cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció la interceptación del petrolero ruso sancionado Tagorin en aguas internacionales frente a la costa de Bretaña. Con el apoyo del Reino Unido, la Armada francesa abordó el buque, que según las autoridades navegaba bajo bandera falsa. Macron declaró en X que es "inaceptable que los barcos eludan las sanciones internacionales" y financien la guerra, que entra ya en su quinto año. El Kremlin desestimó la operación calificándola de "cercana a la piratería internacional", y el portavoz Dmitry Peskov afirmó que Rusia está tomando medidas para garantizar la seguridad de su carga.
Mientras tanto, la Unión Europea está considerando un cambio significativo en su política migratoria. Según un documento interno del Consejo de la UE al que tuvo acceso Euractiv, los Estados miembros debaten si excluir a los hombres ucranianos en edad militar de futuras prórrogas de la Directiva de Protección Temporal del bloque. El programa alberga actualmente a más de cuatro millones de personas, pero algunas capitales sostienen que restringir el alcance para excluir a nuevos solicitantes varones apoyaría los desafíos de reclutamiento de Ucrania a medida que la guerra entra en su quinto año. La directiva actual, que permite a los ucranianos vivir y trabajar en la UE sin pasar por los procesos nacionales de asilo, expira en marzo de 2027.