La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respaldó este lunes la labor del Papa León XIV tras los recientes ataques verbales del expresidente estadounidense, Donald Trump. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria defendió la posición del pontífico frente a las acusaciones de interferencia política.
Sheinbaum afirmó que el Papa realiza un llamado permanente a la paz mundial y a la no intervención en asuntos de otras naciones. La jefa de Estado calificó estas declaraciones como una "posición muy cristiana" que busca la estabilidad global.
"El Papa ha estado llamando permanentemente a la paz, que es algo que nosotros celebramos", señaló la mandataria. Sheinbaum enfatizó que el pontífice actúa no solo como líder de la religión católica, sino también como representante de un Estado.
La ofensiva de Donald Trump
La respuesta de la presidenta mexicana surge tras las declaraciones de Donald Trump, quien calificó al Papa León XIV de "débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior". El expresidente estadounidense utilizó sus redes sociales para acusar al líder de la Iglesia de priorizar la agenda de la "izquierda radical" por encima de los intereses de los cristianos en Estados Unidos.
Trump también criticó al Vaticano por su postura respecto a la migración y los conflictos internacionales. El político estadounidense afirmó que el pontífice "se olvida de las familias que sufren por culpa de la inmigración ilegal y el crimen".
El conflicto escaló cuando Trump publicó una imagen con vestimenta bíblica, insinuando un rol mesiánico y reiterando que el Papa no representa los valores de su país. El expresidente sostiene que el Vaticano le da la espalda a los problemas reales que enfrenta la población estadounidense.
Por su parte, el Papa León XIV respondió desde un viaje pastoral, asegurando que no teme a las críticas de Trump. El pontífice defendió su postura pacifista y sostuvo que su oposición a la violencia es un elemento esencial del mensaje cristiano.
Las tensiones entre ambos líderes se profundizan en un contexto de crisis por la guerra en Irán y la presión sobre la Iglesia para alinearse con las políticas migratorias de la administración estadounidense.