Un ataque a gran escala contra centros urbanos
Las fuerzas rusas lanzaron un ataque aéreo generalizado en toda Ucrania a primera hora del martes, dejando al menos cinco muertos y decenas de heridos en ciudades como Kiev, Dnipro y Járkov. La ofensiva, que combinó misiles balísticos y drones, alcanzó infraestructuras residenciales y obligó a realizar evacuaciones de emergencia en la capital.
En Kiev, el alcalde Vitali Klitschko informó que un ataque de tipo «doble impacto» provocó el derrumbe parcial de un bloque de apartamentos en el distrito de Podilsky. Según Tymur Tkachenko, jefe de la Administración Militar de la ciudad de Kiev, se teme que haya residentes atrapados bajo los escombros. También se reportaron daños graves en el distrito de Shevchenkivskyi, donde un edificio residencial de 24 plantas se incendió tras el impacto de un misil, mientras que en Podil, otro edificio de nueve plantas se vio envuelto en llamas después de que los restos de un proyectil impactaran en el tejado.
Las autoridades locales confirmaron las víctimas en todo el país. Aunque France 24 informó de al menos cinco fallecidos, la BBC y la CNN citaron a funcionarios locales que contabilizaron cuatro muertes solo en Dnipro —incluida una mujer de 73 años—, además de cinco heridos en esa misma ciudad, ocho en Járkov y cuatro en Kiev. El ataque se produjo tras la advertencia lanzada el lunes por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien instó a los ciudadanos a prestar especial atención a las alertas aéreas: «Las advertencias de inteligencia sobre ataques rusos siguen vigentes. Es posible un ataque masivo, lo han preparado».
El bombardeo llega después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso advirtiera la semana pasada a los ciudadanos extranjeros y al personal diplomático que abandonaran Kiev «lo antes posible». Los medios estatales rusos habían indicado que el país estaba iniciando «ataques sistemáticos» contra instalaciones militares en la capital. Para el martes, ya se habían reportado cortes de energía en tres distritos de Kiev, mientras los servicios de emergencia continúan trabajando en las zonas afectadas por el bombardeo nocturno.
Francia intercepta un buque de la «flota en la sombra»
Mientras la guerra aérea se intensificaba, las autoridades francesas asestaron un golpe a la cadena logística de Rusia. El lunes, la Marina francesa interceptó elTagor, un petrolero que partió del puerto ruso de Múrmansk, a unas 400 millas náuticas de la costa atlántica. Los funcionarios franceses sospechan que el buque navegaba bajo bandera falsa para eludir las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania en 2022, formando parte de la envejecida «flota en la sombra» que Moscú utiliza para mantener sus exportaciones de petróleo.
El presidente francés, Emmanuel Macron, se refirió a la incautación en X: «Es inaceptable que los barcos eludan las sanciones internacionales, violen el derecho marítimo y financien la guerra que Rusia libra contra Ucrania desde hace más de cuatro años». La interceptación subraya el esfuerzo internacional en curso para desmantelar los mecanismos financieros que sostienen las operaciones militares rusas, las cuales se prolongan ya durante más de cuatro años.