La Liga Árabe emitió este domingo una condena formal ante la escalada de las operaciones militares de Israel en el Líbano. Según el medio La Tercera, la organización regional calificó las acciones israelíes como una "agresión brutal" y una "flagrante violación de la soberanía libanesa".
Ahmed Abul Gheit, secretario general de la Liga Árabe, utilizó las redes sociales para denunciar la invasión en curso. Señaló que la destrucción de aldeas y sitios arqueológicos en el sur del Líbano, así como el desplazamiento masivo de civiles, constituyen graves infracciones tanto del derecho internacional como del derecho internacional humanitario.
"Ahmed Abul Gheit, secretario general de la Liga de los Estados Árabes, ha condenado enérgicamente la brutal agresión israelí contra el Líbano, la continua invasión del territorio libanés, la destrucción de aldeas y sitios arqueológicos en el sur del Líbano, así como los ataques y el desplazamiento de civiles", reza el comunicado oficial.
Gamal Roshdi, portavoz de la Liga, subrayó la urgencia de la situación. Afirmó que la actual ofensiva representa una amenaza significativa para la estabilidad y la seguridad regionales. La organización ha reafirmado su apoyo a los esfuerzos del gobierno libanés para recuperar el control sobre su territorio y proteger a sus ciudadanos.
Presión sobre el Consejo de Seguridad de la ONU
La Liga Árabe está instando ahora al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a intervenir. La organización exige que el Consejo haga rendir cuentas a Israel y fuerce un alto el fuego inmediato. La Liga señaló específicamente la necesidad de implementar plenamente la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada originalmente en 2006 para poner fin a las hostilidades entre Israel y Hezbolá.
La Resolución 1701 exige una tregua permanente, la creación de una zona de amortiguamiento y la retirada de las fuerzas israelíes del sur del Líbano para permitir el despliegue de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL). La Liga sostiene que este marco sigue siendo el único camino viable para restaurar el orden.
Esta ofensiva diplomática se produce tras una serie de importantes acontecimientos militares sobre el terreno. Las fuerzas israelíes capturaron recientemente el estratégico Castillo de Beaufort, un enclave de gran relevancia histórica que se remonta a la guerra del Líbano de 1982.
Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha dado señales de una expansión del conflicto. "Mis órdenes ahora son consolidar y extender nuestro control sobre las áreas que estaban bajo el dominio de Hezbolá", declaró Netanyahu. Según La Tercera, las órdenes de evacuación emitidas por el ejército israelí sugieren que la siguiente fase del avance podría alcanzar el río Zahrani, situado a 15 kilómetros al norte del río Litani.