El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, llegó el lunes a Budapest para una serie de reuniones bilaterales de dos días, en una muestra de apoyo de alto perfil hacia el primer ministro húngaro, Viktor Orbán. La visita se produce pocos días antes de las elecciones parlamentarias de Hungría del 12 de abril, las cuales representan el desafío electoral más difícil para el partido Fidesz de Orbán en más de una década.
Según France24, el viaje tiene como objetivo brindar un respaldo directo de la administración Trump a su aliado nacionalista. Se espera que Vance se reúna con el primer ministro y pronuncie un discurso centrado en los lazos bilaterales, los asuntos europeos y el conflicto en curso en Ucrania.
Kim Lane Scheppele, profesora de sociología en la Universidad de Princeton, señaló que la visita está diseñada para resaltar la estrecha relación entre ambas administraciones. "Orbán sacará mucho provecho del hecho de contar con el apoyo de Trump. Y es por eso que Vance viene", declaró Scheppele a Al Jazeera.
Un panorama electoral cambiante
A pesar del respaldo de la Casa Blanca, el panorama político para Orbán sigue siendo incierto. Aunque el primer ministro ha ostentado el poder durante 16 años, las encuestas recientes sugieren que está por detrás de su rival, Peter Magyar, y su partido Tisza, con márgenes que oscilan entre el 8 y el 20 por ciento.
Magyar, un exfuncionario de alto rango del Fidesz que rompió con el partido hace dos años, ha centrado su campaña en denuncias de corrupción, el deterioro de los servicios sociales y el estado de la economía húngara. También ha basado su campaña en la reparación de los lazos con la Unión Europea, que suspendió miles de millones de euros en fondos en 2022 debido a preocupaciones sobre el retroceso democrático y la independencia del poder judicial.
Los críticos del actual gobierno, incluida la oposición, argumentan que el sistema electoral ha sido manipulado para favorecer al Fidesz. Sin embargo, Scheppele se mostró escéptica de que la intervención estadounidense altere el resultado de la votación. "Una visita de un vicepresidente estadounidense de perfil relativamente bajo no va a cambiar eso", afirmó.
Orbán ha respondido a la plataforma de la oposición calificando a sus rivales como fuerzas desestabilizadoras que priorizarían los intereses de la Unión Europea y Ucrania por encima de la soberanía nacional de Hungría. La contienda electoral sigue siendo un punto crítico para la política europea, mientras el continente observa si la marea está cambiando en contra del liderazgo populista.