Las fuerzas militares israelíes han avanzado más allá del río Litani, marcando la incursión más profunda en territorio libanés desde el fin de la ocupación en el año 2000. El domingo, las tropas tomaron el castillo medieval de Beaufort, un enclave estratégico que domina el sur del Líbano, mientras el gobierno ordenaba nuevos ataques contra los suburbios de Dahiye, en Beirut.
Esta escalada se produce tras el recrudecimiento de las hostilidades el 2 de marzo, iniciado después de que Hezbolá abriera fuego contra el norte de Israel. Según el Ministerio de Salud libanés, 3.412 personas han muerto y más de 1,2 millones han sido desplazadas desde esa fecha. La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL), cuyo mandato concluye el 31 de diciembre de 2026, no ha podido frenar el avance y enfrenta críticas de ambas partes sobre su eficacia.
Consecuencias diplomáticas y estabilidad regional
El agravamiento del conflicto ha puesto en peligro el alto el fuego alcanzado el 8 de abril entre Irán y Estados Unidos. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró en redes sociales que el acuerdo era "inequívocamente un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano", y añadió que "su violación en un frente constituye una violación del alto el fuego en todos los frentes". La agencia de noticias iraní Tasnim, vinculada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, informó que Irán podría suspender las conversaciones indirectas con EE. UU. y activar otros frentes, incluido el estrecho de Bab el-Mandeb.
Funcionarios estadounidenses, incluido el secretario de Estado Marco Rubio, han intentado separar el conflicto en el Líbano de las negociaciones más amplias con Irán. Sin embargo, el impacto económico sigue aumentando; el estrecho de Ormuz permanece restringido tras los ataques de febrero, lo que ha contribuido a una reducción global del 20% en el suministro de petróleo y gas. Los precios del crudo Brent volvieron a subir el lunes mientras continuaba el intercambio de ataques, con Teherán informando que alcanzó una base estadounidense en Kuwait en respuesta a los bombardeos estadounidenses sobre instalaciones militares iraníes.
Impacto local y el costo de la guerra
La situación humanitaria en el Líbano sigue deteriorándose a medida que el conflicto se expande. Un ataque israelí cerca del Hospital Jabal Amel en Tiro ha dañado pabellones y equipos médicos, ejerciendo una presión adicional sobre un sistema de salud ya desbordado por el desplazamiento masivo. En respuesta a la crisis, han surgido iniciativas comunitarias como la tienda de comestibles social 'Man wa Salwa' para proporcionar alimentos y medicinas a las familias que han perdido sus medios de subsistencia.
El analista político libanés Imad Salamey declaró a Al Jazeera que la retórica en torno a la FPNUL sirve como herramienta de mensaje político. "Israel ha acusado durante mucho tiempo a la FPNUL de no impedir la presencia militar y el rearme de Hezbolá, mientras que Hezbolá y sus partidarios a menudo han acusado a la FPNUL de actuar de maneras que sirven a los intereses de inteligencia y seguridad de Israel", señaló Salamey. A medida que las fuerzas terrestres avanzan hacia el norte, la viabilidad de los mandatos internacionales vigentes y de la tregua mediada por Estados Unidos resulta cada vez más incierta.