Piero Corvetto, titular de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, rechazó las acusaciones de irregularidades graves durante la reciente primera vuelta electoral en un testimonio ante el Congreso este martes.
Ante la Comisión de Fiscalización, Corvetto calificó las interrupciones logísticas como un "error puntual" en lugar de una falla del sistema electoral, según informó el portal latercera.com.
El funcionario explicó que el problema principal radicó en la imposibilidad de distribuir los paquetes electorales a tiempo en ciertos sectores de Lima, afectando específicamente a los votantes de las zonas oeste y sur de la capital.
"No hubo irregularidades graves. Hubo un error puntual extraordinario", afirmó Corvetto, de acuerdo con el medio.
Estos retrasos obligaron a aproximadamente 63.300 votantes a postergar su sufragio hasta el día siguiente, 13 de abril.
Investigaciones y detenciones
Si bien Corvetto defendió el desempeño de la institución, señalando que "la ONPE lo ha manejado bien", ofreció disculpas a los ciudadanos afectados por la demora.
Los fallos logísticos se concentraron en tres distritos del sur de Lima, donde la falta de materiales generó críticas políticas y sociales.
La Junta Nacional de Justicia ha abierto una investigación contra Corvetto para determinar posibles responsabilidades administrativas respecto a los eventos ocurridos el día de la elección.
En otro hecho relacionado, las autoridades detuvieron a José Edilberto Samamé Blas, gerente de gestión electoral de la institución. Samamé Blas enfrenta acusaciones de omisión o retraso en sus funciones oficiales durante el proceso electoral, según reportó latercera.com.
La primera vuelta de las elecciones generales se llevó a cabo bajo un intenso escrutinio político. Keiko Fujimori, representante de Fuerza Popular, lideraba el conteo con un 17% de los votos tras el escrutinio del 79,8% de las actas.
Fujimori ahora espera los resultados de la segunda vuelta frente a varios candidatos, entre ellos Rafael López Aliaga, Jorge Nieto, Roberto Sánchez y Ricardo Belmont.