Las fuerzas del gobierno somalí mataron a 27 militantes de al-Shabab durante una operación militar de gran alcance en el estado autónomo de Jubbaland, según anunció el martes el Ministerio de Defensa.
La operación, llevada a cabo junto con las fuerzas de seguridad de Jubbaland, se centró en los distritos de Jilib, Xagar y Afmadow, en las regiones de Bajo y Medio Jubba.
De acuerdo con un comunicado del ministerio, la ofensiva contó con el apoyo de ataques aéreos proporcionados por socios internacionales que no fueron identificados. Aunque el gobierno no especificó qué nación brindó el apoyo aéreo, Estados Unidos tiene un historial de asistencia a las fuerzas somalíes en ataques contra el grupo.
Armamento y bajas
El ejército informó que la operación representó un "golpe importante" para el grupo vinculado a al-Qaeda, afirmando que "miembros clave" de la organización se encuentran entre los muertos.
Durante el despliegue, los soldados incautaron un arsenal que incluía ametralladoras BKM, lanzagranadas RPG y fusiles AK-47. El ministerio también recuperó minas terrestres que, según las autoridades, los terroristas pretendían utilizar contra la población civil.
Funcionarios de Defensa declararon que las operaciones continúan para perseguir a los elementos restantes de al-Shabab y así garantizar la seguridad de los civiles somalíes.
Al-Shabab lucha contra el gobierno federal somalí desde 2007, con el objetivo de derrocar a la administración central e imponer una interpretación estricta de la ley islámica. El grupo mantiene el control de partes significativas del sur y el centro de Somalia.
El Comando de África de los Estados Unidos (AFRICOM) clasifica a al-Shabab como la organización afiliada a al-Qaeda más grande, rica y letal del mundo. La influencia del grupo se extiende más allá de Somalia, habiendo reivindicado la autoría de diversos ataques en Kenia, Uganda y Yibuti.
El conflicto en la región continúa provocando desplazamientos masivos. Entre enero y julio de 2025, los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y al-Shabab en la región de Medio Shabelle desplazaron a casi 60.000 personas.