Las remesas enviadas desde Chile hacia el exterior registraron un alza de 5,9% en 2025, totalizando US$ 2.271 millones según cifras del Banco Central. Este incremento pone fin a una racha de tres años consecutivos de retrocesos en el flujo de divisas enviadas por la población extranjera residente en el país.
Aunque la cifra marca una reactivación, el volumen sigue un 27,6% por debajo del máximo registrado en 2021, año en que los envíos alcanzaron los US$ 3.137 millones. Actualmente, la población extranjera en Chile llega a 1,9 millones de personas, lo que equivale a cerca del 10% de la población total, con poco más de un millón de ellos insertos en el mercado laboral formal e informal.
Maduración del ciclo migratorio
El exdirector del Servicio Nacional de Migraciones, Rodrigo Sandoval, sostiene que este fenómeno no es un simple rebote estadístico. A su juicio, refleja una migración económica que ha completado su ciclo natural de maduración.
“Lo que vemos en 2025 responde a la convergencia de una mayor cantidad de ciudadanos extranjeros ocupados regularmente y una tasa de desocupación migrante menor a la nacional”, explica Sandoval. El experto añade que el mercado chileno ha mostrado señales de recuperación que permiten a los trabajadores extranjeros destinar entre el 6% y el 23% de sus ingresos mensuales a estas transferencias.
En el desglose por destinos, Colombia encabeza la lista con US$ 786 millones, seguido por Perú con US$ 459 millones, Argentina con US$ 130 millones y Haití con US$ 126 millones. No obstante, los expertos advierten que estas cifras no capturan la totalidad de la realidad migratoria.
El caso de Venezuela, la mayor comunidad extranjera en Chile, evidencia las limitaciones de las estadísticas oficiales. Debido a la hiperinflación y el control cambiario en ese país, el envío de divisas por canales formales es prácticamente nulo. Sandoval señala que el aumento en los envíos a Colombia está, en gran medida, influido por venezolanos que utilizan agencias en territorio colombiano como puente financiero para hacer llegar dinero a sus familiares.
Eduardo Thayer, también exdirector del Servicio de Migraciones, complementa que el informe del Banco Central mide principalmente la bancarización y no el flujo real. “Las personas en situación irregular no pueden optar a la banca formal, por lo que tienden a enviar remesas por vías informales que no quedan registradas en la metodología oficial”, concluye Thayer.