México enfrenta una crisis de aprendizaje que arrastra un rezago de hasta cinco ciclos escolares debido a la pandemia de COVID-19, según reporta xataka.com.mx.
Alumnos de cuarto y quinto grado no logran realizar sumas básicas, mientras que estudiantes de tercer grado llegan al aula sin saber leer. Esta situación afecta gravemente al nivel básico en el país y en otros países de Latinoamérica.
Luis Chiba Ramayón, vicepresidente senior de Kumon para México y Centroamérica, afirmó que la región atraviesa una crisis educativa como consecuencia de la pandemia. Tras aplicar miles de pruebas de diagnóstico en el país, el directivo confirmó el atraso de cuatro o cinco ciclos escolares.
Chiba atribuyó este fenómeno a la implementación apresurada de las clases virtuales durante el periodo de confinamiento. La falta de herramientas tecnológicas y la carencia de capacitación docente profundizaron la brecha digital.
Brecha digital y falta de acceso
De acuerdo con la publicación de la Fundación KAS de 2021, muchas escuelas carecían de los recursos necesarios para la educación remota. La ausencia de políticas públicas efectivas obligó a millones de estudiantes a desertar o a sufrir un retraso severo en su aprendizaje.
A pesar de que la ENDUTIH 2024 estima que más del 80% de la población mayor de seis años utiliza internet, la realidad escolar es distinta. La UNESCO advierte que solo tres de cada diez escuelas en México cuentan con acceso a esta tecnología, situando al país en una categoría de "sin progreso" en aprendizaje y condiciones básicas.
El problema se extiende a la alfabetización, ya que cerca del 30% de los niños entre seis y 12 años que asisten a la escuela en México no saben leer ni escribir, según los datos recopilados por el portal.
Las consecuencias de este rezago se manifestarán plenamente en un plazo de 10 a 15 años. Chiba alertó que la falta de bases sólidas provocará una escasez de profesionales y de capital humano en México y Latinoamérica.
El directivo señaló que los estudiantes tendrán menos opciones para elegir carreras, especialmente en sectores tecnológicos. Para revertir el panorama, se requiere un esfuerzo conjunto entre autoridades, padres de familia e instituciones privadas.