Chile ha iniciado la segunda etapa de la implementación de la ley de 40 horas, lo que reduce la jornada laboral estándar de 44 a 42 horas semanales. Esta transición ha generado una fricción política inmediata debido a los nuevos criterios de la Dirección del Trabajo (DT) sobre cómo debe aplicarse dicha reducción.
Según informa cooperativa.cl, la oposición cuestiona dos resoluciones específicas de la DT. La primera establece reglas complementarias para los casos en que empleadores y trabajadores no logran llegar a un acuerdo sobre el nuevo horario. La segunda aborda el inciso segundo del artículo 22 del Código del Trabajo, el cual permite que ciertos trabajadores queden excluidos de los límites de jornada estándar cuando sus funciones no permiten una supervisión directa.
La senadora Karol Cariola, una de las principales impulsoras de la ley, acusó al gobierno de intentar socavar el propósito de la legislación. Argumentó que los nuevos criterios de la Dirección del Trabajo debilitan la necesidad de alcanzar un consenso.
"Han intentado manipular la implementación de la ley de diversas maneras, pero es explícito al establecer que debe haber un acuerdo entre el trabajador y el empleador para reducir la jornada", afirmó Cariola, según reporta cooperativa.cl.
Cariola alegó, además, que los nuevos criterios de la DT permiten que los empleadores tomen decisiones unilaterales con el simple hecho de alegar que intentaron negociar. Advirtió que estas resoluciones podrían dejar a muchos trabajadores fuera de los beneficios de la reducción horaria.
El Gobierno defiende la flexibilidad para proteger el empleo
En la otra parte del debate, la diputada Ximena Ossandón (RN) defendió la implementación del gobierno, señalando que el despliegue de la medida sigue el marco acordado. Enfatizó que la aplicación de la ley debe priorizar la estabilidad laboral.
"El Gobierno está implementando el proyecto tal como se acordó, y esta aplicación implica una serie de acuerdos que normalmente se dan entre empleadores y trabajadores o sindicatos", señaló Ossandón, de acuerdo con el informe.
Ossandón destacó que estas resoluciones son particularmente necesarias en sectores con horarios indefinidos, como el turismo. Sostuvo que se requiere flexibilidad para garantizar la continuidad de las empresas y proteger el empleo.
Por su parte, David Oddó, director de la Dirección del Trabajo, aclaró que el mecanismo principal sigue siendo el mutuo acuerdo entre ambas partes. Explicó que la DT ha proporcionado reglas claras para brindar certeza jurídica cuando no es posible alcanzar acuerdos.
Para una jornada de cinco días, las reglas de la DT permiten sumar una hora a dos días específicos. En el caso de una jornada de seis días, la reducción se distribuye aplicando 50 minutos a un día, 50 minutos a un segundo y los 20 minutos restantes a un tercer día, según detalló el director de la DT.