Los médicos han reportado resultados sin precedentes en un ensayo internacional con una nueva inyección contra el cáncer de triple acción, que ha logrado erradicar tumores por completo en pacientes que ya no tenían otras opciones de tratamiento. Los hallazgos, publicados por The Guardian, detallan la eficacia del fármaco amivantamab en pacientes cuyos cánceres de cabeza y cuello habían demostrado ser resistentes tanto a la quimioterapia como a la inmunoterapia.
En el ensayo, que se llevó a cabo en 11 países, participaron 102 pacientes. Los investigadores observaron que los tumores se redujeron o desaparecieron por completo en 43 de ellos. Específicamente, 15 pacientes vieron cómo sus tumores se desvanecían totalmente, mientras que otros 28 experimentaron una reducción significativa. Resultados igual de prometedores se han observado también en pacientes que luchan contra el cáncer de pulmón.
Kevin Harrington, profesor de terapias biológicas contra el cáncer en el Instituto de Investigación del Cáncer de Londres y oncólogo consultor en el Royal Marsden, calificó los resultados como altamente significativos. "Estamos ante respuestas extraordinariamente potentes en pacientes cuya enfermedad se había vuelto resistente tanto a la quimioterapia como a la inmunoterapia", señaló Harrington. "Este es un grupo de pacientes para quienes las opciones de tratamiento son extremadamente limitadas, por lo que observar este nivel de beneficio es algo realmente impactante".
Un enfoque de tratamiento dirigido
El fármaco, desarrollado por Johnson & Johnson, funciona como un tratamiento "inteligente" al atacar el cáncer mediante tres mecanismos distintos. Bloquea la proteína EGFR, que promueve el crecimiento tumoral, y la vía MET, que las células cancerosas suelen utilizar para evadir las terapias tradicionales. Además, la inyección estimula el sistema inmunológico del paciente para que identifique y ataque las células cancerosas.
Carl Walsh, un paciente de 56 años de Birmingham diagnosticado con cáncer de lengua en 2024, es uno de los que ha experimentado una recuperación que le ha cambiado la vida. Tras no responder a la quimioterapia ni a la inmunoterapia iniciales, Walsh se unió al ensayo OrigAMI-4 en el Royal Marsden en julio de 2025.
"Ahora siento que puedo llevar una vida normal", confesó Walsh a The Guardian. "Antes de empezar el ensayo, me costaba hablar con claridad y me resultaba difícil comer debido a la hinchazón y el dolor. Desde que comencé el tratamiento, la inflamación ha disminuido notablemente y mis niveles de dolor han mejorado considerablemente".
A diferencia de las terapias intravenosas tradicionales, el amivantamab se administra mediante una pequeña inyección bajo la piel. Este método de administración permite un tratamiento más rápido en entornos ambulatorios. Los efectos secundarios han sido, en gran medida, manejables, y menos del 10% de los pacientes ha tenido que interrumpir la medicación.
Los investigadores destacaron que el estudio se centró en cánceres de cabeza y cuello no relacionados con el VPH, un grupo que suele ser más difícil de tratar. Los hallazgos se presentarán este domingo en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) en Chicago. Dado que el fármaco se encuentra actualmente bajo evaluación en aproximadamente 60 ensayos clínicos distintos, los expertos creen que podría abrir una vía vital para miles de pacientes en todo el mundo.