La llegada a Tenerife
El crucero de bandera neerlandesa MV Hondius llegó al puerto de Granadilla, en Tenerife, a primera hora de la mañana del domingo tras una directiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Europea. El buque, que zarpó de Cabo Verde el pasado miércoles, fue escoltado hasta el puerto español por una embarcación de la Guardia Civil después de que se confirmara un brote mortal de hantavirus a bordo.
Según la OMS, el brote se ha cobrado la vida de tres personas —una pareja neerlandesa y un ciudadano alemán—, mientras que otras seis han dado positivo en el virus y hay dos casos adicionales bajo sospecha. Aunque el hantavirus se transmite principalmente a través de roedores, las autoridades sanitarias han señalado que la transmisión entre humanos es posible en casos excepcionales, lo que ha llevado a las agencias de salud pública europeas a clasificar a todos los pasajeros como contactos de alto riesgo.
Tensiones políticas
La llegada del barco provocó un enfrentamiento político entre el Gobierno central español y la administración regional de las Islas Canarias. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, acusó públicamente al Gobierno de Madrid de improvisación y declaró que no autorizaría el atraque del barco a menos que hubiera garantías firmes de que todos los pasajeros abandonarían la isla el mismo día. El gobierno regional advirtió además que cualquier prolongación de la estancia del buque más allá del calendario previsto sería responsabilidad exclusiva del Ejecutivo central.
A pesar de estas objeciones, la Dirección General de la Marina Mercante ordenó al barco fondear en Granadilla, alegando motivos de seguridad marítima y la necesidad de asistencia médica. El proceso de evacuación comenzó aproximadamente a las 8:00 a.m. hora local del domingo, con el traslado de los pasajeros a tierra mediante embarcaciones auxiliares. Desde allí, están siendo trasladados en autobuses sellados a un aeropuerto cercano, situado a unos 10 minutos, para su repatriación inmediata en vuelos especiales.
Protocolo de evacuación
Se dio prioridad a los ciudadanos españoles en la primera fase del desembarco, y el resto de las nacionalidades seguirán en grupos sucesivos. Aunque se espera que la mayoría de los pasajeros partan rápidamente, los informes indican que algunos vuelos no están programados hasta el lunes, un punto de fricción para las autoridades locales. Una vez finalizada la evacuación, 30 miembros de la tripulación permanecerán en el MV Hondius para llevar el buque hasta los Países Bajos, donde se someterá a un proceso de desinfección integral.
Las autoridades han hecho hincapié en que ninguna de las personas que se encuentran actualmente a bordo presenta síntomas activos del virus. La operación permanece bajo estricta supervisión médica para garantizar la contención del patógeno mientras los pasajeros realizan la transición del buque al tránsito internacional.