Grupos rebeldes en Malí han capturado una estación de control terrestre móvil para drones tras la toma de la ciudad de Kidal el pasado 26 de abril, según informa France 24.
La ofensiva fue llevada a cabo por una coalición de combatientes que incluye a separatistas del Frente de Liberación de Azawad (FLA) y yihadistas del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM).
Imágenes difundidas por los grupos rebeldes en redes sociales muestran a los combatientes posando junto a vehículos militares capturados. Algunos de estos vehículos pertenecían anteriormente a las fuerzas armadas de Malí, mientras que otros eran operados por Africa Corps, el grupo paramilitar ruso que ha sucedido a los mercenarios de Wagner en la región.
Captura de tecnología estratégica
Un video específico, publicado por una cuenta que apoya a los separatistas del FLA, destaca la captura de una estación de control terrestre móvil (GCS, por sus siglas en inglés). Las imágenes muestran un contenedor de color arena, protegido con malla metálica, montado sobre un camión en la base militar de Kidal.
En el interior del contenedor, el video revela tres pantallas, bastidores de equipos electrónicos y palancas de mando (joysticks). France 24 informó que la disposición interna coincide con el equipo utilizado por la empresa turca Baykar.
La estación capturada se emplea para operar los drones turcos TB2 y Akinci. Estos vehículos aéreos no tripulados son capaces de realizar tareas de vigilancia y reconocimiento, así como de lanzar bombas guiadas.
El ejército malí ha utilizado previamente estos drones para realizar ataques en el norte, incluyendo un incidente en la aldea de Amasrakad en marzo de 2024, donde se afectó a poblaciones civiles.
Los videos de la toma fueron publicados por los rebeldes el 27 de abril de 2026, mostrando el contenido de la base militar abandonada.