El líder norcoreano, Kim Jong Un, supervisó este martes una nueva serie de pruebas balísticas que consistieron en el lanzamiento de misiles de crucero y proyectiles antibuque desde el destructor ‘Choe Hyon’.
La agencia estatal de noticias KCNA confirmó el disparo de dos misiles de crucero estratégicos y un total de tres misiles antibuque. Las autoridades de Corea del Norte calificaron la operación como una demostración de "eficiencia operativa".
Durante el ejercicio, Kim subrayó que la prioridad de Pyongyang es "potenciar sus capacidades de contención nuclear sin ningún límite". Asimismo, destacó que la preparación de las fuerzas armadas para acciones estratégicas se ha fortalecido cualitativamente.
Kim instó al ejército a mejorar su capacidad de respuesta ante posibles ataques y escenarios de guerra nuclear. Estas maniobras se producen tras otros ensayos de misiles de crucero realizados por el país en marzo.
Respuesta de las fuerzas armadas de Corea del Sur
El ejército surcoreano informó de la detección de los lanzamientos en el Mar Amarillo. Los analistas indican que los proyectiles fueron disparados frente a la costa de Nampo, en la provincia de Pyongnam Sur.
Funcionarios de Corea del Sur declararon que Estados Unidos y su aliado están vigilando los movimientos militares norcoreanos mediante una postura de defensa conjunta. El objetivo de la alianza es mantener la capacidad de respuesta ante cualquier provocación.
Este último ensayo se produce apenas cinco días después de un lanzamiento de misiles reportado recientemente. Aquella prueba anterior incluyó un misil táctico equipado con una ojiva de bomba de racimo y armamento electromagnético.
El general Kim Jong Sik, miembro de la Comisión Militar Central del Partido de los Trabajadores, supervisó aquel lanzamiento previo. El oficial describió las armas electromagnéticas como "activos estratégicos especiales" que deben integrarse en diversas plataformas militares.