El reciente bombardeo del ejército israelí sobre Beirut, que alcanzó aproximadamente cien puntos en un intervalo de apenas diez minutos, ha desatado el caos en todo el Líbano, según informó Nadim Houry, director ejecutivo de la Arab Reform Initiative.
En declaraciones a France 24, Houry describió la intensidad de los ataques, señalando que "el puro terror cayó del cielo" durante la rápida ofensiva contra la capital libanesa.
Houry relató que se encontraba hablando por teléfono con sus colegas mientras se producía el bombardeo, siendo testigo de la repentina escalada de violencia.
Una vía para el cese
Houry sostuvo que la ofensiva militar contra el Líbano no requiere de una diplomacia compleja para detenerse. Afirmó que los ataques podrían cesar de inmediato mediante una sola acción decisiva por parte de Washington.
"Los ataques contra el Líbano podrían detenerse de inmediato si Donald Trump llamara a Benjamin Netanyahu para dejar claro que Estados Unidos ya no suministrará armas a Israel", señaló Houry.
Sus declaraciones sugieren que la asistencia militar estadounidense sigue siendo un factor determinante en el conflicto regional actual. La evaluación del director sitúa la responsabilidad de un posible alto el fuego directamente en las decisiones que tome la próxima administración estadounidense respecto a la transferencia de armamento.