Cuatro migrantes fallecieron el jueves en el Canal de la Mancha después de ser arrastrados por fuertes corrientes cerca de la localidad francesa de Équihen-Plage. Las víctimas, dos hombres y dos mujeres, intentaban subir a una pequeña lancha para llegar a Inglaterra.
El funcionario regional François-Xavier Lauch confirmó los decesos y señaló que la cifra de víctimas sigue siendo provisional. Los servicios de emergencia atendieron a una persona adicional por hipotermia, mientras que otras 37 fueron trasladadas a un centro de acogida cercano.
La fiscal local, Cécile Gressier, indicó que todas las víctimas eran adultos. Según las autoridades, los migrantes intentaban abordar un "barco taxi", una embarcación que parte de forma discreta y parcialmente vacía para recoger pasajeros en aguas poco profundas y así evadir a las fuerzas de seguridad.
Tácticas de contrabando y operaciones de rescate
Testigos en el lugar vieron a los supervivientes envueltos en mantas térmicas, algunos aún con chalecos salvavidas, mientras recogían sus pertenencias antes de ser trasladados en autobús. Al parecer, la embarcación implicada en el incidente continuó su trayecto con unas 30 personas a bordo después de que los demás no lograran subir.
La fiscal Gressier condenó el incidente y declaró que los traficantes siguen "enriqueciéndose" al "explotar la miseria y la angustia" de quienes buscan llegar a Gran Bretaña. Lauch aclaró que la policía no intervino para detener la embarcación durante el incidente.
La frontera internacional entre Francia e Inglaterra sigue siendo un punto crítico para la política migratoria. Aunque las autoridades francesas han modificado su estrategia para permitir la interceptación de barcos taxi en el mar bajo condiciones específicas, la peligrosidad de estas travesías persiste.
Este incidente eleva a seis el número total de migrantes fallecidos en el Canal de la Mancha en lo que va de año. La semana pasada, dos hombres —uno de Sudán y otro de Afganistán— murieron en un intento similar de cruzar el estrecho. El año pasado, al menos 29 personas perdieron la vida durante el trayecto, según datos de fuentes oficiales francesas y británicas.