La empresa Oxio adquirirá Telefónica México en una operación que busca transformar la estructura de las telecomunicaciones en el país. El movimiento pone en perspectiva la estrategia de las compañías tradicionales frente a la llegada de nuevos modelos operativos y satelitales.
La Comisión Nacional Antimonopolio (COFECE) analizará la transacción para determinar su autorización. La autoridad regulatoria evaluará si la compra afecta la libre competencia en el sector de la conectividad.
Jesús Romo, analista de la consultora GlobalData y especialista en telecomunicaciones, indicó que el modelo de Oxio funciona como un habilitador de Operadores Móviles Virtuales (OMV). Este esquema opera bajo una estructura similar a la que ya se utiliza en el mercado de Estados Unidos.
La estrategia de la firma permite impulsar nuevos competidores en nichos específicos, tales como el sector fintech. Al mismo tiempo, la empresa busca participar directamente en el mercado mayorista, un segmento donde actualmente dominan Telcel, AT&T y Altán.
Desafío al mercado mayorista
La operación representa una oportunidad estratégica para la firma, que ya cuenta con operaciones en territorio estadounidense. Oxio busca aprovechar sinergias regionales para fortalecer su infraestructura de red y expandir su alcance.
Como parte de la adquisición de Telefónica, la compañía mantendría acuerdos con la infraestructura de AT&T hacia el año 2030. La empresa también contempla acuerdos con otros operadores para optimizar la experiencia de sus clientes potenciales.
Romo señaló que la llegada de este nuevo actor abre un escenario de reconfiguración para la industria nacional. La convergencia entre plataformas tradicionales, satelitales y nativas digitales redefine las reglas de la conectividad.
“En el mediano plazo, Oxio incluso se podría convertir en un competidor frontal de los mayoristas actuales, pero sin duda el mayor reto de Oxio estará en definir su relanzamiento y diferenciarse de los actores dominantes como Telcel, AT&T y Bait”, afirmó el especialista.
La digitalización de los modelos operativos y la consolidación de los OMV son pilares en esta nueva etapa. La escala de su modelo centrado en la nube y la respuesta de los operadores dominantes definirán el rumbo de la empresa en México.