La fractura política en Senegal
El panorama político de Senegal se enfrenta a una nueva etapa de inestabilidad después de que Ousmane Sonko, el destituido primer ministro y líder del partido Pastef, anunciara este lunes que su organización no formará parte del nuevo gobierno del país. Según informa France 24, esta declaración se produce tras una reunión entre Sonko y el presidente Bassirou Diomaye Faye —quien pasó de ser su aliado a su rival—, en la que ambos no lograron reconciliar sus visiones sobre el poder ejecutivo.
Sonko utilizó la red social X para aclarar la postura de su partido. Afirmó que existían "puntos de desacuerdo" que impidieron cualquier posible cooperación, lo que llevó a la decisión de que Pastef "no participará en el próximo gobierno y no estará representado por ningún ministro". Sonko añadió: "Le deseamos mucho éxito al nuevo equipo".
Un pulso entre el Ejecutivo y el Legislativo
El presidente Faye desencadenó la actual fricción política el 22 de mayo al destituir a Sonko y disolver el gabinete existente. Posteriormente, Faye nombró a Ahmadou Al Aminou Lo, un economista de larga trayectoria, para liderar el nuevo gobierno. Esta medida encontró una resistencia inmediata por parte de los legisladores de la Asamblea Nacional, quienes desafiaron al presidente restituyendo a Sonko como miembro del parlamento y eligiéndolo presidente de la cámara con el apoyo de 132 de los 165 representantes.
Crisis económica y presión internacional
Esta ruptura en la cooperación se produce mientras Senegal lidia con una grave crisis de deuda. La estabilidad económica del país se vio sacudida en 2024 tras el descubrimiento de cifras de deuda mal reportadas por la administración anterior. Según el medio, estos hallazgos elevaron la relación deuda-PIB del país al 132% a finales de 2024.
La crisis financiera llevó al Fondo Monetario Internacional a congelar su programa de préstamos de 1.800 millones de dólares destinado a Senegal. El gobierno se encuentra ahora bajo presión para estabilizar sus perspectivas fiscales, y el ministro de Finanzas indicó el mes pasado que el Estado espera reanudar las negociaciones con el FMI la próxima semana. Las autoridades esperan alcanzar un acuerdo sobre los indicadores económicos clave antes del 30 de junio, una fecha límite que se vuelve más precaria debido al actual enfrentamiento entre el poder ejecutivo y el legislativo.