El expresidente argentino Mauricio Macri se está posicionando para una candidatura presidencial en 2027 con el fin de desafiar al actual mandatario, Javier Milei, lo que marca una posible fractura en la alianza entre su partido, el PRO, y la actual administración de ultraderecha. Tras una reunión de legisladores del PRO en Buenos Aires el pasado jueves, allegados al expresidente confirmaron que ya se está trabajando en la preparación de una campaña, aunque Macri aún evita declarar explícitamente su candidatura.
Laura Alonso, ex titular de la Oficina Anticorrupción y aliada clave de Macri, afirmó que el partido ha iniciado un esfuerzo de movilización a nivel nacional. "El PRO va a tener un candidato presidencial y Macri podría serlo, porque es lo mejor que tiene el partido para ofrecerle a la Argentina", declaró Alonso a la agencia de noticias EFE. Según Alonso, el partido ha activado una campaña nacional denominada la "señal Macri" para promover lo que llaman el "próximo paso" del cambio en el país.
Una base fracturada a la sombra de Milei
El camino de Macri hacia la presidencia enfrenta importantes obstáculos estructurales. Desde la victoria de Milei en 2023, el PRO ha experimentado un éxodo constante de sus miembros hacia el partido gobernante, La Libertad Avanza (LLA). Figuras destacadas, incluida la excandidata presidencial Patricia Bullrich, se han sumado al Poder Ejecutivo o han trasladado su lealtad legislativa al bloque oficialista. Esta migración ha debilitado el liderazgo histórico del partido que fundó Macri, obligándolo a intentar una precaria reconstrucción de su autoridad política.
La opinión pública representa otro obstáculo. Una encuesta reciente realizada por Atlas Intel y Bloomberg, que consultó a más de 4.000 personas, situó la imagen negativa de Macri en el 69%, con apenas un 22% de aprobación positiva. En comparación, el presidente Milei cuenta con un 38% de aprobación, mientras que la expresidenta encarcelada Cristina Fernández de Kirchner mantiene un 39% de imagen positiva. Alonso restó importancia a estas cifras, calificándolas como datos destinados a orientar la estrategia futura del partido.
Los analistas están divididos sobre la viabilidad de tal campaña. Cristian Buttié, director de la consultora CB, señaló que la competitividad electoral de Macri debe analizarse bajo la lente de una polarización extrema. Si bien algunos observadores sugieren que una candidatura de Macri podría tener dificultades para derrotar a Milei, sigue siendo una herramienta potente para restarle apoyo a la actual administración. Alonso enmarcó el esfuerzo como una evolución necesaria de la agenda económica, afirmando que el partido se prepara para "una segunda etapa del cambio, que es la construcción de un modelo económico que derrame o beneficie a todos los argentinos después del esfuerzo y el sacrificio que se está llevando a cabo".
El calendario electoral de 2027, que incluirá elecciones primarias seguidas de las generales en la segunda mitad del año, sigue sujeto a los umbrales legales del país. Para evitar una segunda vuelta, un candidato debe obtener el 45% de los votos, o el 40% con una diferencia de 10 puntos sobre el segundo.