Las autoridades argentinas recuperaron el sábado el cuerpo de Agostina Vega, de 14 años, poniendo fin a una angustiosa búsqueda de 30 horas en la ciudad de Córdoba. Según informa latercera.com, los restos fueron encontrados enterrados en un terreno baldío en la zona de Ampliación Ferreyra, después de que perros rastreadores alertaran a los investigadores sobre el lugar.
El principal sospechoso del caso es Claudio Barrelier, de 33 años, expareja de la madre de la víctima. Barrelier, quien trabajaba anteriormente para el gobierno municipal de Córdoba, ha sido detenido y enfrenta cargos por homicidio. La fiscalía sostiene que actuó solo en el crimen, aunque los familiares y sus representantes legales han expresado su preocupación ante la posibilidad de que otras personas estén involucradas.
El fiscal Raúl Garzón, quien supervisó la recuperación del cuerpo junto al ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, declaró que los restos pertenecen casi con total seguridad a la adolescente. "Hemos encontrado restos humanos que tienen un 98% de probabilidades de ser Agostina", señaló Garzón, aclarando que aún está pendiente la confirmación oficial a través de pruebas de ADN.
Una desaparición premeditada
Los investigadores han reconstruido las últimas horas de la víctima mediante grabaciones de cámaras de seguridad y testimonios. Antes de desaparecer, la adolescente envió mensajes a sus amigos diciendo que quería "darle una sorpresa" a su madre visitando la casa de su expareja en el barrio Cofico. El conductor de una aplicación de transporte que llevó a la joven esa noche declaró a las autoridades que la vio llegar al domicilio, donde un hombre —identificado posteriormente como Barrelier— la recibió y pagó el viaje.
Latercera.com informó que las cámaras de seguridad captaron a la adolescente entrando a la propiedad junto al sospechoso. La fiscalía cree que el asesinato ocurrió en la vivienda poco después de su llegada y que el cuerpo fue trasladado posteriormente a un sitio rural en las afueras de la ciudad. Las pruebas revelaron que el sospechoso pidió prestado un Ford Ka negro para transportar los restos hasta el lugar donde finalmente fueron descubiertos.
Barrelier, quien contaba con antecedentes por la presunta privación ilegítima de la libertad de una mujer, admitió durante el interrogatorio haber estado en la zona, pero se negó a dar información sobre el paradero de la joven hasta que su abogado defensor renunció, alegando "diferencias técnicas irreconciliables".
El hallazgo ha provocado una ola de indignación en toda Córdoba. Tras confirmarse el descubrimiento, vecinos y familiares organizaron protestas, quemando neumáticos y bloqueando calles para exigir justicia por la adolescente. El caso continúa bajo investigación activa mientras las autoridades trabajan para finalizar los informes forenses y determinar el móvil del crimen.