Los principales mercados financieros globales subieron el lunes tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el conflicto en Medio Oriente. En Chile, el tipo de cambio cayó $20,05 hasta situarse en $908,50 la unidad, marcando un hito en la reciente volatilidad cambiaria. Esta reacción inmediata refleja la sensibilidad de las economías emergentes ante la inestabilidad política internacional.
Trump publicó en su red social Truth Social que Washington y Teherán han mantenido conversaciones productivas para resolver las hostilidades. El mandatario instruyó posponer los ataques militares contra infraestructura energética iraní durante un período de cinco días por el éxito de los debates. Esta decisión busca crear un espacio diplomático para evitar una escalada mayor.
Esta información provocó una caída inmediata en los precios del petróleo crudo, que se alejaba del máximo intradía de $120 el barril. Los futuros WTI cerraron más del 9% a $88,9 la unidad, acercándose a mínimos que aliviaron el temor sobre el abastecimiento. El crudo Brent también registró una pérdida superior al 10% en las operaciones de la tarde.
La Bolsa de Nueva York también se benefició del optimismo, con el Dow Jones ganando 1,38% y el S&P 500 avanzando 1,15%. El índice tecnológico Nasdaq aumentó 1,22% mientras los inversores valoraban la desescalada del riesgo geopolítico en la región. La confianza de los capitales se restableció tras días de incertidumbre sobre el cierre del estrecho de Ormuz.
En el mercado chileno, la divisa estadounidense retrocedió con la fuerza de la mayor baja registrada desde el 9 de abril de 2025. El peso local se fortaleció en línea con la mayor tolerancia al riesgo y el repunte de los futuros del cobre en Estados Unidos. La moneda local acumuló una revalorización significativa en las últimas horas de negociación.
A pesar del clima global positivo, el Índice IPSA de la Bolsa de Santiago se desacopló de la tendencia y cerró con una caída de 0,49%. El selectivo nacional anotó cuatro jornadas consecutivas a la baja, acumulando un retroceso de 3,76% en la semana. Los analistas señalan que la liquidez local sigue siendo un factor determinante para el comportamiento del índice.
Ross Mayfield, estratega de inversiones de Baird, advirtió a periodistas que el escepticismo sobre un acuerdo rápido sigue siendo alto para la semana. Según el medio CNBC, los mercados reaccionaron más a la dirección de la administración que a la certeza de una solución definitiva. La prudencia se mantiene ante la complejidad histórica de la relación entre ambas naciones.
Fuentes oficiales iraníes citadas por Reuters indicaron que no existen comunicaciones directas o indirectas con la administración de Estados Unidos. Banco Base señaló en un reporte que la guerra no ha concluido y no se pueden descartar nuevos episodios de aversión al riesgo. La desconfianza persiste entre las partes involucradas en el conflicto bélico.
La volatilidad en el precio del petróleo y el tipo de cambio continúa siendo un factor clave para la economía chilena en este contexto. Los analistas observarán si las conversaciones telefónicas programadas resultan en avances concretos antes de que venza el ultimátum. La dependencia de las importaciones energéticas hace que estas fluctuaciones impacten directamente en la inflación.
El escenario geopolítico seguirá definiendo los flujos de capital hacia América Latina durante las próximas sesiones bursátiles. La estabilidad del mercado local dependerá de la evolución de las negociaciones entre las potencias involucradas en el conflicto. Los inversores mantendrán una postura cautelosa hasta obtener noticias más precisas.