El Pentágono anunció este lunes que trasladará la zona de prensa a un anexo externo fuera de su edificio central. Esta medida llega después de que un juez federal declarara inconstitucional la política del secretario de Guerra, Pete Hegseth. La restricción impedía el acceso de periodistas por considerar que violaba la primera enmienda y el debido proceso legal.
Los periodistas recuperarán acceso a la fuente gracias a la orden judicial emitida la semana pasada por la corte. Sin embargo, no podrán trabajar desde el emblemático edificio del Pentágono, según informó su vocero Sean Parnell en su cuenta oficial. La decisión se produjo tres días después del dictamen definitivo del juez federal Paul L. Friedman en Washington.
El Departamento de Guerra justificó el traslado diciendo que no puede garantizar la seguridad dentro del edificio con la prensa en su interior. Anunció el cierre del histórico Corredor de Corresponsales, donde los periodistas han trabajado durante varias décadas sin interrupción. El área será movida a una instalación anexa fuera del Pentágono pero aún dentro de sus terrenos administrativos.
Parnell indicó que las nuevas instalaciones estarán disponibles cuando estén listas sin especificar una fecha concreta de apertura. A partir de ahora, los periodistas necesitarán ir acompañados por personal autorizado para entrar al edificio de forma permanente. Esto aplica fuera de las ruedas de prensa y entrevistas programadas, escribió el vocero en un comunicado reciente.
La controversia surgió tras una política que exigía aceptar la revocación de credenciales por información no autorizada para su divulgación. En octubre de 2025, grandes medios estadounidenses entregaron sus credenciales en protesta contra las medidas restrictivas. Entre ellos estaban The New York Times, Washington Post y agencias como Reuters y Associated Press.
En el lugar de los medios tradicionales quedaron acreditados principalmente canales conservadores y de derecha en ese momento. La decisión refleja tensiones sobre la libertad de prensa en Estados Unidos durante la administración del presidente Donald Trump. Hegseth trabajó anteriormente como comentarista conservador antes de ser escogido para el cargo de jefe del Pentágono.
El fallo del viernes se produjo en un caso presentado por The New York Times y uno de sus reporteros principales. El juez determinó que las medidas tomadas para condicionar el acceso eran un exceso de autoridad gubernamental. Esto obliga a la administración a ajustar sus protocolos de seguridad y acceso para cumplir con la ley.
Este cambio establece un precedente sobre cómo las agencias federales manejan la transparencia pública y la relación con los medios. Para México, la estabilidad de las relaciones con Washington depende de marcos normativos claros en materia de seguridad y defensa. La comunicación bilateral sobre crimen organizado y comercio podría verse afectada si los protocolos se vuelven restrictivos.
Se espera que la situación se estabilice una vez que se habiliten las nuevas instalaciones para la prensa internacional. La prensa global observará si se restablecen los estándares históricos de cobertura en la sede del gobierno estadounidense. El caso sigue siendo monitoreado por defensores de las libertades civiles y organizaciones periodísticas.