La Era
8 abr 2026 · Actualizado 07:30 a.m. UTC
Tecnología

Meta enfrenta una oleada de devoluciones de sus gafas inteligentes Ray-Ban

Meta se enfrenta a altas tasas de devolución y a una caída en la retención de usuarios de sus gafas inteligentes Ray-Ban, debido a escándalos de privacidad, incomodidad física y fallos técnicos persistentes.

Tomás Herrera

2 min de lectura

Meta enfrenta una oleada de devoluciones de sus gafas inteligentes Ray-Ban
Foto: ebay.com

Meta atraviesa un revés importante en su estrategia de hardware: las gafas inteligentes Ray-Ban Meta están experimentando un aumento en las devoluciones y un descenso en el uso diario. La ambición de la compañía por reemplazar el smartphone con tecnología vestible ha chocado contra un muro de limitaciones técnicas y un creciente escándalo internacional de privacidad.

Informes de The Wall Street Journal y Business Insider indican que menos del 10% de los usuarios sigue utilizando las gafas activamente 30 días después de la compra. Una vez que desaparece la novedad de tomar fotos mediante comandos de voz, los usuarios abandonan el dispositivo, señalando la mayor velocidad de los smartphones frente a la lenta latencia de la IA de las gafas.

Privacidad y fallos físicos

El golpe más duro para la línea de productos proviene de una investigación del gobierno de Kenia, reportada por Reuters y The Hindu. Al parecer, Meta contrató a subcontratistas en Kenia para revisar grabaciones de vídeo capturadas por las gafas con el fin de entrenar la IA multimodal de la empresa. Las imágenes filtradas incluían escenas íntimas, rostros de menores y datos financieros privados, lo que desató una ola de desconfianza pública.

Más allá de la privacidad, el hardware no cumple con las expectativas de comodidad y usabilidad de los consumidores. Las reseñas técnicas de EFTM describen las versiones actuales como "gruesas, pesadas y ridículas".

Los usuarios informan que los procesadores integrados en la patilla derecha generan un calor incómodo tras solo 20 minutos de uso. Además, el intento de integrar pantallas de visualización frontal ha provocado informes de vértigo visual. Muchos usuarios se quejan de fatiga ocular y náuseas, conocidas como astenopia, causadas por la dificultad de enfocar una pantalla digital mientras están en movimiento.

Estos fallos de diseño han llenado los mostradores de devoluciones en grandes minoristas como Best Buy y Amazon. Aunque Meta ha logrado reducir un ordenador al tamaño de una montura de gafas, la compañía ha tenido dificultades para reconciliar el dispositivo con los requisitos básicos de un accesorio de moda.

Por ahora, el smartphone sigue siendo la herramienta dominante para la conectividad móvil. La lucha actual de Meta sugiere que ni siquiera la IA más avanzada puede superar la fricción causada por un hardware que resulta físicamente incómodo y que es percibido como un riesgo para la privacidad.

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