Diversas organizaciones conservacionistas están recolectando toneladas de cabello humano para fabricar filtros sostenibles destinados a los contaminados canales de Xochimilco, en la Ciudad de México, en un intento desesperado por evitar la extinción del ajolote nativo. Tras alcanzar una cifra de 6,000 ejemplares por kilómetro cuadrado en 1998, la población se desplomó a solo 36 individuos en 2014 debido a la contaminación por metales pesados y desechos domésticos.
Desde 2025, la organización Matter of Trust Latam se ha asociado con barberías y salones de belleza de todo México para recolectar restos de cabello. Según informes de El Financiero, la iniciativa logró reunir 202 kilogramos de cabello el año pasado, con una aportación promedio de dos kilogramos mensuales por establecimiento.
Una solución biológica para aguas tóxicas
Los voluntarios compactan el cabello en filtros de un kilogramo, que luego se sumergen en las aguas de los canales, a menudo sujetos a las tradicionales trajineras. El cabello actúa como un absorbente natural, atrapando sustancias oleosas y contaminantes antes de ser retirado tras varias semanas.
Una vez recuperados, los filtros se someten a un proceso de tratamiento bacteriano que descompone los residuos capturados. Esto permite que los dispositivos sean reutilizados o integrados de forma segura en el suelo sin generar basura adicional en los vertederos.
Investigaciones de la Universidad de Coventry, en el Reino Unido, respaldan la eficacia de este método. Sus datos indican que el cabello humano puede absorber entre tres y nueve veces su propio peso en aceite, manteniendo su integridad estructural a través de múltiples ciclos de limpieza.
Más allá de Xochimilco, esta técnica se ha implementado para mitigar derrames de petróleo a lo largo del Golfo de México. Los responsables de Matter of Trust Latam señalan que, si bien los filtros son altamente efectivos, su tasa de éxito depende de las condiciones específicas de cada vertido.
Los conservacionistas enfatizan que, aunque limpiar el agua es fundamental, el ajolote sigue siendo una especie frágil. Además de la restauración del hábitat, los científicos están utilizando técnicas de reproducción controlada para asegurar la supervivencia de las crías en entornos artificiales protegidos, lejos de las amenazas inmediatas de especies invasoras y las sequías.
La organización busca activamente más donaciones para ampliar el proyecto. Aceptan cabello limpio y seco de cualquier longitud, incluyendo cabello teñido o con canas, e incluso pelo de mascotas limpio.