Científicos han descubierto que la mayor parte de la contaminación plástica en el Océano Atlántico ya no es visible a simple vista. En su lugar, existe como nanopartículas tan pequeñas que se miden en billonésimas de metro. Este hallazgo resuelve el misterio de dónde ha ido a parar gran parte del plástico producido por la humanidad.
Estimación Sin Precedentes
El equipo de investigación estima que hay aproximadamente 27 millones de toneladas de nanoplasticos flotando solo en esta región. Helge Niemann, investigador del NIOZ y profesor en la Universidad de Utrecht, confirmó que esta cantidad supera al plástico de mayor tamaño en todo el mundo. Recibió una subvención de 3,5 millones de euros en junio para investigar el destino final de estas partículas.
"Esta estimación muestra que hay más plástico en forma de nanopartículas flotando en esta parte del océano que en micro o macroplásticos más grandes", dijo Niemann.
Método y Fuentes
Para recopilar datos, la estudiante Sophie ten Hietbrink pasó cuatro semanas a bordo del buque de investigación RV Pelagia. El barco viajó desde las Azores hasta la plataforma continental europea para tomar muestras en 12 ubicaciones diferentes. Cada muestra se filtró cuidadosamente para eliminar cualquier cosa más grande que un micrómetro antes del análisis.
Los plásticos microscópicos provienen de múltiples fuentes, incluyendo la fragmentación de escombros más grandes por la luz solar. Los ríos también transportan partículas plásticas desde la tierra hacia el mar, mientras que la atmósfera contribuye mediante la lluvia o la deposición seca. Este estudio marca la primera vez que los científicos han producido una estimación significativa de la cantidad real presente.
Riesgos y Futuro
La presencia generalizada de nanoplasticos plantea preocupaciones serias sobre los ecosistemas y la salud humana. Estas partículas son lo suficientemente pequeñas para penetrar en organismos vivos y se han encontrado incluso en tejido cerebral. Es probable que se muevan a través de las redes alimentarias, desde microorganismos hasta peces y finalmente a los humanos.
A pesar de los avances, existen lagunas importantes en el conocimiento, como la falta de detección de polietileno en el rango de partículas más pequeñas. Los investigadores ahora buscan determinar si niveles similares existen en otros océanos antes de generalizar los resultados. Niemann enfatizó que las nanopartículas existentes nunca se pueden limpiar y la prevención es la única solución viable.