Expertos del Centro de Investigaciones Biológicas y Acuícolas de Cuemanco (CIBAC) de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) trabajan contrarreloj para reintroducir al ajolote mexicano (Ambystoma mexicanum) en su hábitat natural en Xochimilco. Según reportó El Financiero, el equipo liderado por el doctor José Antonio Ocampo espera liberar cerca de 800 ejemplares este año, una vez que concluyan los trámites regulatorios ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
El proyecto busca revertir una crisis poblacional documentada desde finales de los años noventa. El primer censo oficial realizado en 1998 por la doctora Virginia Graue Wiechers registró cerca de 6,000 ajolotes por kilómetro cuadrado. Para 2014, esa cifra se desplomó a solo 35 individuos, dejando la supervivencia de la especie en estado incierto.
“Si hay realmente interés porque el ajolote sea un símbolo de conservación, que se vean los trabajos en las zonas donde habitan los animales”, señaló José Antonio Ocampo, quien ha dedicado 32 años a la conservación de este anfibio. El especialista estima que lograr una tasa de supervivencia del 20 por ciento en vida silvestre permitiría consolidar un cuerpo de agua donde la selección natural vuelva a operar.
Amenazas y el futuro de la especie
Aunque el ajolote es un ícono cultural de la Ciudad de México y su imagen prolifera en muros y productos comerciales, su presencia real en los humedales enfrenta la presión de la urbanización y la contaminación. El doctor Ocampo advirtió que la pérdida de la cultura chinampera, el uso de fertilizantes, la construcción de canchas deportivas sobre canales y la contaminación por motores de lanchas han degradado severamente el ecosistema.
El ajolote, un ser capaz de regenerar extremidades completas, es una especie bioindicadora: su piel permeable lo vuelve extremadamente sensible a cualquier cambio en la calidad del agua. La confusión sobre su identidad también persiste, ya que la imagen comercializada suele ser la de ejemplares albinos, cuando la especie nativa de Xochimilco posee una coloración oscura.
El CIBAC, registrado como una Unidad de Manejo de Vida Silvestre, mantiene colonias en condiciones controladas para preservar la variabilidad genética. El investigador subrayó que, si bien el ajolote no está en peligro de extinción biológica a nivel global debido a sus poblaciones en cautiverio, su desaparición en el entorno natural de Xochimilco representaría una pérdida ecológica irreparable para el Valle de México.