La Era
11 abr 2026 · Actualizado 08:28 a.m. UTC
Internacional

Un francotirador mata a un estudiante de 14 años en la sitiada ciudad de Taiz

Un adolescente de 14 años murió tras recibir un disparo de un presunto francotirador hutí mientras caminaba hacia su escuela en Taiz, una ciudad bajo control gubernamental, lo que ha provocado una ola de indignación y protestas.

Isabel Moreno

2 min de lectura

Un francotirador mata a un estudiante de 14 años en la sitiada ciudad de Taiz
Foto: aljazeera.com

Ibrahim, un joven de 14 años, fue asesinado el domingo mientras se dirigía a clase en el barrio de al-Dairi Kilabah, al noreste de Taiz, Yemen. Tanto su familia como los residentes locales atribuyen el disparo a un francotirador hutí apostado en las colinas que dominan la ciudad.

Ibrahim caminaba junto a sus dos hermanos menores cuando fue alcanzado por la bala. Su hermana Baraa, de 11 años, presenció el incidente y relató a Al Jazeera que, tras el disparo, su hermano se tambaleó hacia ella antes de desplomarse. Al principio, pensó que estaba bromeando, hasta que vio la sangre.

Taiz lleva 11 años bajo un prolongado asedio de los rebeldes hutíes, lo que la sitúa en la primera línea de un conflicto yemení que, aunque estancado, sigue siendo sumamente volátil. La orografía montañosa de la ciudad ofrece numerosos puntos estratégicos para los francotiradores. Un informe de 2025 del Proyecto de Monitoreo del Impacto Civil de las Naciones Unidas señaló que Taiz concentra el 66 por ciento de todas las muertes por disparos de francotiradores en Yemen, sumando 21 víctimas mortales, nueve de ellas niños.

Una ciudad bajo fuego

Los residentes han instalado paneles improvisados a lo largo de las calles para obstruir la visibilidad desde las posiciones controladas por los hutíes, pero estas medidas no han logrado detener los ataques. Los soldados gubernamentales en la zona siguen advirtiendo a los civiles que transitar por ciertos tramos de carretera supone un riesgo mortal.

La madre de Ibrahim, Umm Ibrahim, quien perdió a su esposo hace casi una década, describió al joven como su principal pilar. Tras el suceso, ha decidido retirar a sus otros dos hijos de la escuela, citando el trauma y los peligros del trayecto. "Llevaba su mochila escolar a la espalda", lamentó. "Lo asesinaron de una manera tan injusta y criminal".

El asesinato desencadenó un funeral multitudinario el lunes y vigilias de protesta en varias escuelas locales el martes. Los estudiantes portaron pancartas denunciando la violencia y expresando el miedo por su propia seguridad.

Najib al-Kamali, director del Observatorio Alef para la Protección de la Educación y los Derechos de la Infancia, condenó que los estudiantes se hayan convertido en objetivos. Al-Kamali señaló que, aunque el derecho internacional clasifica a los estudiantes como personas protegidas, la realidad en Taiz es otra. "Cuando un francotirador apunta con su rifle a un niño que viste uniforme escolar, el mensaje es claro: no existe ningún espacio sagrado", afirmó. Asimismo, advirtió que tratar estos ataques como incidentes aislados corre el riesgo de condenar a toda una generación de estudiantes a abandonar la educación por miedo.

Comentarios

Los comentarios se almacenan localmente en tu navegador.