El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves en Davos el acta fundacional de su iniciativa 'Junta por la Paz', calificando el evento como "un día muy emocionante, largamente esperado".
La iniciativa tiene su origen en el plan de 20 puntos de Trump para el alto el fuego en Gaza, que anteriormente recibió el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, el proyecto ha ampliado significativamente su alcance desde entonces.
"Vamos a tener paz en el mundo", declaró Trump a los asistentes durante la ceremonia de firma. "Y todos nosotros somos estrellas".
Trump estuvo acompañado por varios líderes mundiales, entre ellos el presidente argentino, Javier Milei, y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán. Durante su discurso de apertura, el presidente afirmó que su administración ya había "resuelto ocho guerras" y expresó optimismo respecto al conflicto en curso en Ucrania.
Un nuevo modelo de diplomacia
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, elogió la junta como un organismo centrado en la "acción" más que en la burocracia diplomática. Rubio añadió que el objetivo principal del grupo sigue siendo garantizar que el acuerdo de paz en Gaza se convierta en permanente.
"Él no está limitado por algunas de las cosas que han sucedido en el pasado, y está dispuesto a hablar o colaborar con cualquiera en aras de la paz", comentó Rubio sobre el enfoque del presidente.
La iniciativa ha enfrentado resistencia por parte de varias naciones europeas. Francia, Suecia y Noruega han declinado las invitaciones para participar, y funcionarios franceses han expresado su preocupación de que la junta pueda socavar a las Naciones Unidas como el principal foro de mediación internacional. El Reino Unido también decidió no participar, citando objeciones a la inclusión del presidente ruso, Vladímir Putin, en la lista de invitados.
Trump defendió la inclusión de figuras controvertidas, incluidos Putin y el líder bielorruso, Aleksandr Lukashenko. Afirmó que quería involucrar en el proceso a "todo aquel" que tuviera el poder de "hacer el trabajo".
Según una copia del acta obtenida por diversos medios, la membresía permanente conlleva una cuota de contribución de mil millones de dólares. El documento también designa a Trump como presidente permanente de la junta, un cargo que conservaría incluso después de dejar el mandato.
Respecto a la guerra en Ucrania, Trump expresó su frustración tanto con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, como con Putin, sugiriendo que ambos líderes se encuentran en una encrucijada.
"Creo que ahora están en un punto en el que pueden unirse y cerrar un trato", dijo Trump. "Y si no lo hacen, son unos estúpidos; eso va para ambos".