Arlene Ramírez Uresti, profesora de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, advierte que la estrategia de negociación "TACO" de Donald Trump está desestabilizando los mercados globales y socavando los cimientos del derecho internacional.
Esta estrategia, que Trump detalló en su libroEl arte de la negociación(The Art of the Deal), consiste en presionar a la contraparte hasta el límite del margen de negociación para extraer las máximas concesiones. Según Uresti, este método le ha funcionado de manera constante en el mundo empresarial al forzar a las partes hacia un resultado específico.
El enfoque "TACO" se basa en generar una sensación de urgencia y presión. Uresti señala que esta táctica es intrínsecamente incompatible con la naturaleza lenta y basada en el consenso de la diplomacia internacional.
"Este estilo no puede trasladarse al escenario internacional con el mismo éxito, y ciertamente no con consecuencias comparables", afirmó Uresti.
Una ruptura en la gobernanza global
Uresti identifica la inestabilidad de los mercados como la principal consecuencia de estas tácticas. Más allá de la volatilidad económica, advierte sobre cambios geopolíticos más delicados.
La profesora señala que el uso de "amenazas límite" por parte de Trump durante las negociaciones contradice las prácticas diplomáticas tradicionales. Específicamente, apunta a las amenazas recientes como posibles violaciones del derecho internacional.
Este patrón de comportamiento está provocando una ruptura en el sistema de gobernanza internacional. Este sistema, compuesto por organizaciones que Estados Unidos ayudó a fundar al final de la Segunda Guerra Mundial, está siendo ignorado por decisiones individuales que pasan por alto las reglas establecidas.
"La guerra tenía reglas, existía el derecho internacional respecto a la guerra, y todavía existe. El problema es que no se está respetando", comentó Uresti.
La académica advierte que la falta de respeto a estas instituciones hará que las crisis humanitarias sean más frecuentes y los conflictos futuros más letales.
La fricción también está fracturando alianzas de seguridad de larga data. La Casa Blanca criticó recientemente a la OTAN por su percibida falta de apoyo ante la situación actual con Irán.
Esta crítica señala una ruptura en las alianzas tradicionales entre Estados Unidos y las naciones de Europa Occidental. El cambio amenaza la cohesión de la alianza atlántica y la estabilidad del orden de la posguerra.