La premiada con el Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, actualmente encarcelada en Irán, fue trasladada este viernes a un hospital en Zanjan tras sufrir una grave crisis cardíaca, según informó una fundación dirigida por su familia.
La fundación reportó un "deterioro catastrófico" en el estado de salud de Mohammadi. El traslado al centro médico se produjo después de que sufriera un infarto y dos episodios de pérdida de conocimiento "total", según informó el medio.
Su abogado, Mostafa Nili, declaró que, en un principio, Mohammado se resistió al traslado al hospital. Señaló que ella se negó tras el primer desmayo debido a las advertencias de los médicos, quienes le informaron que el hospital de Zanjan no contaba con el equipo necesario para tratarla.
Sin embargo, un segundo colapso y un mayor deterioro físico forzaron el traslado. Nili añadió que, si bien sus problemas cardíacos son graves, la prioridad clínica actual es atender su estado neurológico.
Llamamientos internacionales para una intervención médica
El Comité Noruego del Nobel ha lanzado un llamamiento urgente a las autoridades iraníes. El presidente del Comité, Jorgen Watne Frydnes, instó al gobierno a trasladar a Mohammadi con su equipo médico especializado en Teherán.
"Sin dicho tratamiento, su vida sigue en riesgo", afirmó Frydnes. "Su vida está ahora en manos de las autoridades iraníes".
Mohammadi, de 53 años, fue arrestada en diciembre en la ciudad de Mashhad, al este de Irán. El arresto se produjo después de que se pronunciara en contra de las autoridades clericales del país durante un funeral, según informó France 24.
Sus seguidores habían advertido durante meses sobre el declive de su salud. A finales de marzo, informaron que había sufrido lo que parecía ser un infarto, pero que no había recibido la atención médica adecuada.
Su familia describió el reciente traslado al hospital como una "acción de último minuto" que podría haber llegado demasiado tarde, según indica el comunicado de la fundación.
Mohammadi recibió el Premio Nobel de la Paz en 2023 por su campaña de décadas contra la pena de muerte y los códigos de vestimenta obligatorios para las mujeres en Irán. Durante los últimos 25 años, se ha enfrentado a repetidos juicios y periodos de encarcelamiento.