Aviones de combate israelíes lanzaron el miércoles una oleada masiva y simultánea de ataques aéreos en varias regiones libanesas, lo que supone una escalada significativa de las hostilidades en la región. Según Al Jazeera, los ataques incluyeron al menos 100 bombardeos en un lapso de 10 minutos, impactando en Beirut, sus suburbios, el sur del país y el valle oriental de la Bekaa. El Ministerio de Salud libanés informó que los ataques dejaron al menos 254 muertos y más de 1.160 heridos, advirtiendo que es probable que la cifra aumente a medida que continúan las labores de rescate.
En respuesta a las víctimas, la oficina del Primer Ministro libanés declaró el jueves día de luto nacional. El gobierno ordenó el cierre de todas las administraciones públicas y dispuso que las banderas nacionales ondeen a media asta.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó que el ejército ejecutó una operación sorpresa contra cientos de miembros de Hezbolá en todo el Líbano. Katz describió la ofensiva como el mayor ataque contra el grupo respaldado por Irán desde las explosiones generalizadas de buscapersonas registradas en 2024. Al Jazeera informó que los ataques se llevaron a cabo sin previo aviso, provocando un pánico generalizado en el centro de Beirut.
Diplomacia en conflicto
La acción militar se produce tras un acuerdo de alto el fuego entre Teherán y Washington, que Israel y Estados Unidos sostienen que no se aplica al Líbano. El presidente estadounidense, Donald Trump, aclaró esta exclusión en declaraciones a PBS, calificando los combates en el Líbano como una "escaramuza separada", mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que la tregua "no incluye al Líbano", según Al Jazeera. Los analistas sugieren que Netanyahu intenta "maximizar los logros operativos" en la región mientras la situación sigue siendo inestable.
Sin embargo, la interpretación de la tregua sigue siendo un punto de intensa fricción diplomática. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, quien ha actuado como mediador en el conflicto, insiste en que el acuerdo de alto el fuego se aplica "en todas partes, incluido el Líbano".
El presidente libanés, Joseph Aoun, celebró la tregua de dos semanas entre Teherán y Washington, pero exigió que los esfuerzos de paz regionales incluyan a su país. Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, enfatizó que un alto el fuego en el Líbano es una condición fundamental del plan de 10 puntos de su gobierno para poner fin al conflicto generalizado en Oriente Medio, según la agencia de noticias Isna.
Los ataques representan un giro volátil en el panorama de seguridad regional. Mientras Washington y Teherán han tomado medidas para estabilizar su confrontación directa, el estatus del frente Líbano-Israel sigue siendo objeto de disputa, con ambas partes citando mandatos contradictorios sobre el alcance de la reciente tregua.