El gobierno de Gambia ha designado al abogado británico Martin Hackett para dirigir una nueva oficina encargada de procesar los abusos contra los derechos humanos cometidos durante el régimen del expresidente Yahya Jammeh. Hackett, un experimentado abogado internacional, supervisará un mandato de cuatro años destinado a garantizar la rendición de cuentas a nivel nacional por los crímenes ocurridos entre 1994 y 2017.
El fiscal general Dawda Jallow confirmó el nombramiento, señalando que Hackett fue seleccionado tras un competitivo proceso de selección. Hackett aporta una amplia experiencia al cargo, habiendo trabajado anteriormente en el Tribunal Especial para el Líbano, respaldado por la ONU, e investigado crímenes de guerra vinculados a altos mandos militares durante el conflicto de Kosovo.
Un largo camino hacia la justicia
Esta medida se produce tras la publicación, en 2021, del informe final de la Comisión de la Verdad, la Reconciliación y las Reparaciones (TRRC) de Gambia. La comisión documentó una violencia generalizada sancionada por el Estado, que incluyó desapariciones forzadas, torturas y ejecuciones extrajudiciales. El informe recomendó específicamente que los principales responsables de estos actos fueran sometidos a procesos penales para erradicar la cultura de la impunidad.
Aunque la TRRC ha comenzado a otorgar indemnizaciones a las víctimas, muchos supervivientes sostienen que la reparación económica no puede sustituir la necesidad de justicia legal. Entre los casos más destacados identificados por la comisión se encuentran el asesinato del periodista Deyda Hydara en 2004 y la ejecución de más de 50 migrantes de África Occidental a manos de las fuerzas de seguridad del gobierno.
Algunos perpetradores ya han enfrentado consecuencias en el extranjero bajo el principio de jurisdicción universal. Antiguos miembros de los "Junglers", un escuadrón de la muerte paramilitar vinculado al régimen de Jammeh, han sido condenados y encarcelados en Estados Unidos y Alemania. Sin embargo, la creación de la oficina de Hackett marca el primer intento significativo de gestionar estos juicios dentro del propio sistema judicial gambiano.
El expresidente Jammeh permanece en el exilio en Guinea Ecuatorial. Se negó a colaborar con la TRRC durante su fase de investigación y sigue negando cualquier irregularidad. Su mandato de 22 años terminó en 2017, después de perder las elecciones presidenciales y verse obligado a dejar el poder tras la intervención de fuerzas militares regionales.