La Era
9 abr 2026 · Actualizado 02:49 p.m. UTC
Internacional

El presidente de Yibuti, Guelleh, se encamina a un sexto mandato en unas elecciones sin competencia

El presidente Ismael Omar Guelleh está listo para prolongar sus 27 años en el poder en las elecciones presidenciales de este viernes, enfrentándose únicamente a una oposición simbólica en esta nación estratégica del Cuerno de África.

Isabel Moreno

2 min de lectura

Los votantes de Yibuti acudirán a las urnas este viernes en unos comicios que garantizan prácticamente un sexto mandato consecutivo para el presidente Ismael Omar Guelleh. El líder de 78 años ha ostentado el poder desde 1999, manteniendo un control férreo sobre este país de un millón de habitantes.

Los analistas consideran que el resultado es un hecho consumado. Con una oposición fragmentada y silenciada en gran medida, Guelleh se enfrenta a un único candidato de bajo perfil.

"No hay mucho en juego. Es solo una competencia simbólica", señaló Sonia le Gouriellec, experta en el Cuerno de África de la Universidad Católica de Lille.

Un centro estratégico para las potencias mundiales

A pesar de la falta de competencia política, Yibuti sigue siendo un activo geopolítico vital. La nación se encuentra en la desembocadura del estrecho de Bab el-Mandeb, un punto de estrangulamiento marítimo crítico entre el mar Rojo y el golfo de Adén.

Esta ubicación ha convertido a la antigua colonia francesa en un centro militar internacional de primer orden. Estados Unidos mantiene en Yibuti su única base militar permanente en el continente africano, que alberga a unos 4.000 soldados encargados de operaciones regionales contra el terrorismo.

Francia, la antigua potencia colonial, mantiene en el país su mayor contingente militar en África, con cerca de 1.500 soldados. China, Japón e Italia también operan instalaciones militares dentro de las fronteras del país.

Guelleh ha sabido aprovechar esta importancia estratégica para prolongar su largo mandato. Sus partidarios le reconocen el mérito de haber proporcionado una estabilidad esencial en una región volátil, rodeada por Etiopía, Eritrea y Somalia.

Sin embargo, el panorama político sigue estando estrictamente controlado. Guelleh ha hecho campaña por todo el país en los últimos días, luciendo su característica vestimenta verde, mientras que los críticos sostienen que el proceso electoral no ofrece ninguna opción real a la ciudadanía.

Las elecciones se producen tras un periodo de tensión regional. Yibuti ha navegado recientemente por complejos cambios diplomáticos, incluida una asociación con Arabia Saudí para gestionar el puerto de Tadjourah y las continuas fricciones respecto al reconocimiento de Somalilandia por parte de Israel, una medida que Yibuti ha atribuido a la influencia de los Emiratos Árabes Unidos.

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