Aviones militares israelíes bombardearon el lunes los suburbios del sur de Beirut y múltiples puntos del sur del Líbano. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron las operaciones, señalando que los ataques tenían como objetivo infraestructura y personal del grupo militante Hezbolá, respaldado por Irán.
Las autoridades libanesas reportaron una oleada de ataques en toda la región sur del país. Aunque las FDI sostienen que estas acciones son necesarias para degradar la capacidad militar de Hezbolá, los bombardeos han intensificado la tensión en toda la región.
Escalada de tensiones regionales
Los ataques en Beirut se producen tras una jornada de intensa actividad militar en Oriente Medio. A primera hora del lunes, se informó que las fuerzas israelíes llevaron a cabo operaciones que resultaron en la muerte de un jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria Iraní.
Estas maniobras militares coinciden con un periodo de grave fricción diplomática. El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha lanzado amenazas públicas respecto al control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, advirtiendo de graves consecuencias si la vía marítima permanece bloqueada.
Además de los ataques en el Líbano, se reportaron víctimas en la ciudad portuaria israelí de Haifa tras un intercambio de disparos por separado. Funcionarios locales en el Líbano confirmaron que al menos 15 personas murieron en ataques israelíes previos a lo largo del día.
Hasta la noche del lunes, el gobierno israelí había ofrecido pocos detalles sobre los objetivos específicos alcanzados en la capital. Hezbolá aún no ha emitido una declaración formal sobre el alcance de los daños o el número de bajas sufridas en los suburbios de Beirut.