Las comunidades musulmanas en la India han manifestado su preocupación ante lo que consideran un ataque dirigido, tras una limpieza masiva de los padrones electorales en el país. Estas eliminaciones son consecuencia de un programa de 'Revisión Especial Intensiva' (SIR, por sus siglas en inglés) puesto en marcha por la Comisión Electoral de la India el año pasado.
Según informes de France 24, la Comisión Electoral de la India ha retirado a más de 55 millones de votantes en 13 estados y territorios. La comisión describió este ejercicio a gran escala como una medida administrativa necesaria para eliminar duplicidades y dar de baja a los ciudadanos fallecidos del sistema.
El proceso ha desencadenado una intensa fricción política, especialmente en Bengala Occidental. En dicho estado, se han eliminado aproximadamente 9 millones de votantes de cara a los próximos comicios.
Líderes de la oposición y antiguos funcionarios han expresado su inquietud por la magnitud y el momento de estas bajas. Sugieren que las eliminaciones podrían socavar la equidad democrática y, potencialmente, inclinar la balanza de las próximas elecciones estatales a favor del partido del primer ministro Narendra Modi, el Bharatiya Janata Party (BJP).
Aunque el gobierno sostiene que las bajas son puramente administrativas, el impacto en Bengala Occidental se ha convertido en un tema central del panorama político local. Muchos musulmanes indios han manifestado su temor a que esta purga se esté utilizando para privar del derecho al voto a poblaciones específicas.
La controversia ha puesto de relieve las profundas grietas en torno a los derechos de los votantes y la integridad del sistema electoral de la India. A medida que se acercan las elecciones estatales, la legitimidad de los padrones electorales se mantiene como un factor determinante en la contienda política regional.