Donald Trump ha nombrado a los primeros miembros de su Consejo de Asesores de Ciencia y Tecnología (PCAST), una junta que incluye principalmente ejecutivos de la industria tecnológica y solo un científico académico. El anuncio se realizó este martes, marcando un cambio significativo en la composición tradicional del panel que asesora directamente al presidente. La lista inicial consta de 13 miembros, muy por debajo de las 24 plazas habituales.
Entre los seleccionados se encuentran figuras destacadas como Mark Zuckerberg de Meta y Larry Ellison de Oracle, quienes han mostrado lealtad al mandatario desde su inauguración el año pasado. También están presentes el CEO de Nvidia Jensen Huang y el cofundador de Google Sergey Brin, junto con el capitalista de riesgo Marc Andreessen. Estas nominaciones priorizan la experiencia corporativa sobre la investigación académica tradicional.
Dos mujeres completan la selección inicial: Safra Catz, vicepresidenta ejecutiva de Oracle, y Lisa Su, presidenta y CEO de AMD. Además, se incluyen emprendedores de criptomonedas como Fred Ehrsam de Coinbase y David Friedberg, inversor de origen sudafricano-estadounidense. El objetivo parece ser alinear la política científica con los intereses comerciales de empresas tecnológicas específicas.
Solo uno de los miembros del consejo tiene un perfil académico, el físico John Martinis de la Universidad de California en Santa Bárbara. Martinis lideró un equipo para desarrollar una computadora cuántica en el laboratorio Quantum AI de Google. Esto contrasta con las versiones anteriores del panel, que solían estar llenas de expertos universitarios en diversas disciplinas científicas.
La creación de este PCAST se estableció mediante una orden ejecutiva en enero de 2025 bajo la administración Trump. El mandato del consejo está programado para terminar en dos años, lo que significa que tiene apenas 10 meses de vigencia a menos que se prorroguen. La duración limitada sugiere una estrategia de implementación rápida de políticas tecnológicas.
La orden ejecutiva incluye una declaración donde Trump afirma que la búsqueda de la verdad en la ciencia está bajo amenaza por dogmas ideológicos. Según el documento, las identidades de grupo se elevan por encima del logro individual y la política se inyecta en el método científico. Esta postura ha generado debates sobre la objetividad en la formulación de políticas públicas.
La composición del consejo refleja una tendencia hacia la integración de líderes corporativos en la gobernanza gubernamental. Analistas observan que esto podría acelerar la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial y la energía nuclear dentro del sector público. Sin embargo, la falta de diversidad académica preocupa a algunos sectores de la comunidad científica internacional.
Se espera que el consejo presente propuestas en los próximos meses sobre temas como reactores nucleares y tierras raras en Groenlandia. La administración ha indicado que priorizará objetivos de éxito rápido en misiones espaciales y desarrollo de energía. El seguimiento de las decisiones del PCAST será clave para entender la dirección futura de la innovación en Estados Unidos.