El comercio minorista en la Región Metropolitana registró un repunte significativo en febrero. Según informó la Cámara Nacional de Comercio, las ventas presenciales minoristas subieron 1.4% interanual. Este incremento supera el 0.5% que se anotó en el mes de enero anterior. De este modo, el sector tuvo su mayor alza desde noviembre del año pasado.
En los dos primeros meses del año acumularon un crecimiento de 0.9% en el total. Bernardita Silva, gerente de Estudios de la CNC, señaló que el desempeño seguirá enfrentando un escenario de recuperación acotada. El comportamiento por categoría continúa siendo heterogéneo en el mercado interno.
El mayor impulso se dio en bienes asociados a vestuario y una debilidad en rubros durables. Silva indicó que este patrón da cuenta de un consumo aún selectivo y sin una expansión generalizada. El Banco Central corrigió levemente a la baja las perspectivas para el gasto de los hogares.
La entidad monetaria redujo la proyección de crecimiento del PIB para 2026 a un rango de 1.5% a 2.5%. Esto representa una baja frente al 2% a 3% previsto en diciembre del año anterior. El ajuste responde al deterioro internacional y a la mayor incertidumbre externa. Se espera que el impacto afecte la inversión y el consumo privado en el segundo trimestre. El informe de política monetaria se hizo público ayer.
El alza de los precios internacionales de los combustibles aparece como un nuevo riesgo de corto plazo. Este shock podría llevar a un aumento importante de la inflación en los próximos meses. La cifra podría ubicarse en torno a 4% anual, tras haber registrado 2.4% en febrero. La volatilidad energética es un factor clave para la estabilidad de precios locales.
Para el comercio, esto tiene un doble efecto que impacta directamente el presupuesto de los hogares. Por una parte, eleva un gasto básico y altamente visible como el transporte. Por otra, genera efectos indirectos sobre costos logísticos y distribución de bienes. Los precios finales de muchos productos podrían verse afectados por este aumento en los costos de flete.
Vestuario tuvo un alza de 8.6% interanual en enero y luego un incremento de 12.5% en febrero. Dentro de la categoría destacó Vestuario Mujer que acumuló un incremento de 18.1%. Calzado creció un aumento de 3.7% en enero y un 2.3% en febrero. Estas cifras reflejan una recuperación diferenciada por tipo de producto.
Por su parte, Artefactos Eléctricos tuvo un resultado negativo y cayó 6.4% real anual en enero. En febrero el rubro cerró con una baja de 10% al comparar con el mismo período del año anterior. La línea de hogar tuvo un alza marginal de 0.7% en los dos primeros meses. Los muebles registraron una caída de 4.3% en el acumulado de enero y febrero.
Las perspectivas apuntan a un comercio que podría seguir creciendo, pero de forma moderada y desigual. Será clave monitorear la evolución de la inflación y la duración del shock externo sobre combustibles. El consumo depende de un mercado laboral que sigue mostrando fragilidad en la economía local. Los analistas recomiendan vigilar el traspaso de costos logísticos a precios internos.