La fragmentación geopolítica está generando una vulnerabilidad estructural para el papel del dólar estadounidense en las finanzas globales, según un reciente estudio publicado por la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés).
Los economistas Felipe Benguria, Eugenio I. Rojas y Felipe Saffie sostienen que, a medida que los países reorientan su dependencia comercial hacia mercados vinculados al yuan, su capacidad para pagar la deuda denominada en dólares se enfrenta a una prueba crítica. La investigación, titulada "Fragmentación geopolítica, deuda soberana y dominio del dólar", detalla cómo las actuales barreras comerciales y el creciente costo de las transacciones en dólares están incentivando a las naciones a alejarse de la divisa estadounidense.
Históricamente, los países han preferido endeudarse en dólares debido a la profundidad y liquidez de los mercados asociados a esta moneda. Sin embargo, los autores sugieren que este dominio se está volviendo frágil a medida que las naciones se encuentran con pasivos en dólares, pero con flujos de ingresos cada vez más vinculados al yuan.
El punto de inflexión para la reestructuración de la deuda
Cuando el comercio se desplaza hacia economías vinculadas al yuan, los gobiernos se enfrentan a una elección incómoda: seguir pagando deudas en dólares con ingresos que son menos relevantes para sus socios comerciales actuales, caer en impago o reestructurar su deuda a yuanes. El informe de la NBER sugiere que esto no es solo un problema contable aislado, sino un posible cambio sistémico.
"El documento identifica un efecto de contagio de liquidez derivado de la reestructuración: las reestructuraciones de dólar a yuan profundizan los mercados de deuda en yuanes, lo que reduce los costos de refinanciación y fomenta nuevas reestructuraciones", señaló el informe. Esto crea un círculo vicioso en el que, cuantos más países se pasan a la deuda en yuanes, más atractiva se vuelve esa opción para otros.
Que esto derive en un ajuste menor o en un cambio global masivo depende de la fuerza de este efecto de retroalimentación de liquidez. El modelo desarrollado por los investigadores demuestra que se produce una "cascada" cuando los beneficios de liquidez al migrar a la deuda en yuanes superan las diferencias en la exposición de un país a los ingresos vinculados a dicha moneda.
Aunque los mercados en dólares se han beneficiado durante mucho tiempo de su estatus como reserva predeterminada del mundo, los investigadores indican que la fragmentación geopolítica actúa como un catalizador para la desdolarización. Si persiste la tendencia actual de barreras comerciales, el modelo predice que la infraestructura para la deuda denominada en yuanes seguirá madurando, reduciendo efectivamente las barreras de entrada para otros prestatarios soberanos que busquen alejarse del dólar.