Comprendiendo el presente, definiendo el futuro.

06:10 a.m. UTC · SÁBADO, 30 DE MAYO DE 2026 LA ERA · México
30 may 2026 · Actualizado 06:10 a.m. UTC
Economía

La regla de las dos pizzas de Steve Jobs y la guerra contra las reuniones corporativas

Steve Jobs impuso un estricto límite de asistencia en Apple: el grupo debía poder alimentarse con dos pizzas. El objetivo era evitar la burocracia y asegurar que cada participante tuviera un rol técnico fundamental.

Lucía Paredes

2 min de lectura

La regla de las dos pizzas de Steve Jobs y la guerra contra las reuniones corporativas
Steve Jobs presenting at an Apple event.

La eficiencia como ADN corporativo

Steve Jobs consideraba que las grandes reuniones corporativas eran una amenaza fundamental para el ADN de una empresa, argumentando que fomentan la ineficiencia y diluyen la responsabilidad individual. Según reportes de FayerWayer, el fallecido fundador de Apple creía que las reuniones no debían servir como símbolos de estatus ni como espacios para validar jerarquías, sino como sesiones de trabajo quirúrgicas donde cada asistente desempeñara un papel técnico indispensable.

Jobs defendía una filosofía de gestión que limitaba la asistencia a un grupo lo suficientemente pequeño como para ser alimentado con dos pizzas. Este enfoque fue diseñado específicamente para combatir la tendencia organizacional de priorizar el consenso sobre la innovación, un proceso que, según Jobs, a menudo reducía las ideas revolucionarias a compromisos genéricos y seguros. Sostenía que los grandes comités actúan como un freno al progreso, estancando el ritmo de desarrollo y el rendimiento operativo.

El concepto del DRI

Un pilar central del modelo de eficiencia de Jobs era el concepto del "Individuo Directamente Responsable" (DRI, por sus siglas en inglés). Bajo esta estructura, cada tarea específica o línea de código se asignaba a una sola persona, quien asumía la responsabilidad absoluta de su éxito. Si se convocaba una reunión sobre esa tarea, el DRI debía asistir obligatoriamente, mientras que cualquier perfil secundario que no contribuyera directamente a la ingeniería o al diseño del producto era excluido de la sala.

Los registros históricos de Apple indican que Jobs expulsaba frecuentemente al personal de las salas de conferencias si determinaba que su presencia no era esencial para resolver el problema técnico en cuestión. Esta política rigurosa buscaba erradicar al "espectador pasivo", ese empleado cuya presencia alarga los debates y genera un enorme costo de oportunidad al alejar a los ingenieros de sus deberes principales. FayerWayer señala que esta aplicación fría y matemática de la gestión tenía como fin evitar la degradación del rendimiento operativo.

El impacto en la productividad moderna

La psicología organizacional moderna respalda la eficacia de este enfoque, ya que las interacciones sincrónicas excesivas reducen el tiempo disponible para tareas fundamentales como la programación, el diseño y el análisis estratégico. Para los profesionales creativos, como los programadores, las reuniones frecuentes fragmentan los horarios y rompen el flujo cognitivo necesario para el trabajo profundo.

Aunque las herramientas digitales han facilitado la organización de agendas, FayerWayer informa que estas plataformas han exacerbado el problema al reducir la fricción para convocar reuniones. La facilidad para iniciar una llamada digital ha provocado un aumento en los encuentros innecesarios, lo que termina sofocando la velocidad de la innovación y creando una cultura de burocracia excesiva. Al limitar la asistencia, Jobs buscaba proteger a la empresa de la dilución de responsabilidad que ocurre cuando demasiadas voces intervienen en la toma de decisiones técnicas.

Comentarios