La Era
9 abr 2026 · Actualizado 04:16 a.m. UTC
Economía

JAC blinda sus operaciones en México ante la volatilidad arancelaria

Al aprovechar su planta de ensamblaje en Hidalgo para certificar sus vehículos como 'Hechos en México', JAC está sorteando el cambiante panorama arancelario que amenaza a otras importaciones automotrices chinas.

Fernanda Castillo

3 min de lectura

JAC blinda sus operaciones en México ante la volatilidad arancelaria
Foto: mexico-now.com

JAC está posicionando su planta de ensamblaje en México como un escudo estratégico frente a la creciente presión arancelaria que afecta a las marcas automotrices chinas. Mientras sus competidores se apresuran a liquidar el inventario existente mediante agresivos descuentos, la empresa prioriza la estabilidad a largo plazo sobre el volumen de ventas inmediato.

Datos del Inegi muestran que JAC vendió 5,760 vehículos entre enero y marzo, lo que representa una caída del 5% en comparación con el mismo periodo del año anterior. A pesar de este descenso, dichas unidades se benefician de un sello de producción nacional que las protege de los aranceles de importación que actualmente inquietan al mercado en general.

Un enfoque estratégico en la estabilidad

Los ejecutivos de JAC sostienen que el entorno actual del mercado premia la paciencia. Isidoro Massri, alto directivo de la compañía, afirma que la firma está evitando las guerras de precios que actualmente libran otros fabricantes.

“En el primer semestre todo el mundo está lanzando sus armas, bonos, incentivos y todo, y no es que nos sea ajeno, es algo que ya estaba en el plan”, comentó Massri. “No tenemos prisa por generar volumen inmediato. Estamos aquí, entendiendo las reglas, conociendo nuestro juego y priorizando la estabilidad por encima de todo”.

Las cifras de producción reflejan esta estrategia deliberada. JAC reportó una caída del 38.1% en su volumen de manufactura durante el primer trimestre. Massri insiste en que se trata de un ajuste táctico para evitar los riesgos del exceso de inventario, al cual describe como la principal amenaza para la rentabilidad automotriz.

“La fábrica está hecha para una sola cosa, que es producir lo que el mercado pide y requiere, nada más”, señaló Massri. “Cuando tienes sobreinventario, empiezan las malas decisiones y suceden cosas que van en contra de la rentabilidad del negocio”.

En lugar de perseguir el volumen de ventas al por menor, JAC está redoblando sus esfuerzos en el sector de flotillas. Actualmente, la empresa cuenta entre sus clientes a corporaciones de gran escala como Walmart, MercadoLibre, Amazon y Telmex. En meses recientes se sumó DHL, que recibió 81 vehículos para fortalecer sus operaciones de última milla en México.

Massri considera que estas alianzas corporativas son el núcleo de la resiliencia de la empresa. Al integrar sus vehículos en las operaciones diarias de importantes firmas de logística y comercio minorista, JAC busca construir una presencia sostenible que trascienda las disputas comerciales temporales.

“Buscamos relaciones con ellos a través de los años, a largo plazo”, dijo Massri. “No es una cuestión de cuánto me vas a comprar o cuál es tu orden de compra: se trata de ser aliados, probar y conocernos”.

Ante la llegada de la segunda mitad del año, JAC espera un repunte en sus ventas. La compañía planea continuar con su enfoque mesurado, apostando a que su capacidad de ensamblaje local le permitirá mantenerse por delante de los obstáculos regulatorios que enfrentan sus competidores.

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