La industria automotriz en México atraviesa una rápida transformación a medida que los fabricantes se ajustan a la menor demanda de vehículos eléctricos y a las cambiantes barreras comerciales. Mientras proveedores de componentes como SKF se reestructuran para mejorar su eficiencia, la automotriz china GAC se prepara para establecer una planta de producción local y así sortear el nuevo arancel del 50% impuesto a los vehículos fabricados en China.
SKF, que comenzó a separar sus divisiones automotriz e industrial el año pasado, señaló que el sector de los vehículos eléctricos (VE) enfrenta un panorama complejo. La compañía atribuyó esta situación a la insuficiente infraestructura de carga y a la eliminación de incentivos para el consumidor en mercados clave, incluido Estados Unidos, donde las ventas de VE cayeron un 2% en 2025. Esta cifra representa la primera contracción anual de ventas para el segmento en una década.
Un giro hacia la producción nacional
México refleja estas tendencias globales. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran una caída del 13.9% en las ventas internas de vehículos eléctricos el año pasado, con apenas 20,923 unidades vendidas. Los grandes fabricantes están reaccionando ante esta desaceleración; Ford, por ejemplo, anunció a finales del año pasado la descontinuación de su camioneta eléctrica F-150 Lightning debido a sus bajos resultados comerciales.
A pesar del enfriamiento del mercado, GAC México sigue adelante con sus planes para construir un complejo manufacturero. Al producir vehículos localmente, la empresa puede aprovechar mecanismos comerciales como el IMMEX para compensar los elevados aranceles impuestos a las importaciones chinas desde el 1 de enero.
"En un entorno marcado por la implementación de nuevos aranceles y la reconfiguración de la dinámica del comercio global, GAC México avanza con determinación, fortaleciendo su presencia local y consolidando una operación más cercana, eficiente y competitiva", afirmó la empresa.
La estrategia de GAC se centra en un enfoque de "México para México", priorizando el mercado interno sobre las exportaciones. Esto marca un alejamiento del modelo tradicional, fuertemente orientado a la exportación, que ha definido al sector automotriz mexicano durante décadas. Otras firmas, como el fabricante chino JAC, han adoptado tácticas similares; recientemente anunciaron una inversión de 3,000 millones de pesos en su planta de Hidalgo para reforzar sus capacidades de ensamblaje local.
Mientras la industria enfrenta una mezcla de despidos y nuevas inversiones, el panorama sigue siendo volátil. Para empresas como Nemak y otros proveedores de componentes, el actual enfriamiento del mercado ha obligado a adoptar un enfoque cauteloso, mientras que los nuevos actores apuestan por la manufactura local para asegurar su posición en la región.